¿Cuando despedir a un manager?
En lugares como New York y Boston, son raros los dirigentes que se mantienen por 4 ó 5 temporadas.
¿Cuando despedir a un dirigente? Esa es una pregunta que es contestada de diferentes maneras, por diferentes organizaciones.
Todo depende de la meta que se propone una organización.
En San Francisco, los Gigantes que no han ganado una Serie Mundial desde que llegaron a esa ciudad en 1958,(en 50 años) posiblemente dejarán ir a Bruce Bochy, el manager, cuando concluya esta temporada.
Aun así los Gigantes, terminen en segundo lugar detrás de los Dodgers, habrá un cambio en San Francisco El Gerente General de los Gigantes, Brian Sabean, posiblemente también no regrese en el 2010.
Esto es debido a que los Gigantes ahora tienen un nuevo dueño y posiblemente quieran dirigirse en una nueva dirección. La etapa del propietario Peter Magowan y Barry Bonds ya concluyó en la ciudad de San Francisco, el equipo no está vendiendo todos los boletos en cada juego, como hicieron por muchos años luego de construir el nuevo estadio en la bahía.
El equipo es reponsable en parte, pues nunca se prepararon para la eventual salida del béisbol del controversial Barry Bonds.
Bonds era el hombre que vendía los boletos en San Francisco, de eso no había dudas.
La preciosa facilidad al borde de la bahía de San Francisco ha cambiado de nombre, primero fue el Pac Bell Park, luego el SBC Park, hoy el ATT Park. Luego de transmitir por 14 años para los Gigantes dejé muchas memorias desde el antiguo y frío Candlestick Park, al moderno y muy pintoresco ATT Park. Es más,en el 2000.
el equipo me ofreció plantar un ladrillo a la entrada del parque, al lado de los otros narradores del equipo, cuando se inauguraba este precisoso parque. Me dijeron que pusiera algo “elocuente”en ese ladrillo adyacente a la estatua del gran Willie Mays en la misma entrada principal del ATT. Mi ladrillo lee: “para los Cubanos que no pudieron nunca salir de la isla y disfrutar de este bello parque de Grandes Ligas”.
Dusty Baker fue el primer dirigente de los Gigantes cuando el equipo inauguró este precioso parque de béisbol. Solo dos años después, Baker guiaba a su equipo a la Serie Mundial contra los Angelinos de Los Angeles de Anaheim. Los Angelinos ganaban, se coronaban campeones y luego de 10 años en San Francisco, los Gigantes dejaron ir a Dusty Baker.
No lo despidieron, simplemente no renovaron su contrato y por tal concluyó la época de Dusty Baker. Nunca se me olvidará en una fiesta privada y de sorpresa, realizada en San Francisco en la cual llevaron a Dusty Baker, lo que me dijo allí: “estoy muy contento por los 10 años que estube aqui”.
Dusty esta teniendo exito con los Rojos de Cincinnati en la actual temporada. Yo no he conocido un dirigente más popular para los jugadores que Dusty Baker.
Los managers(dirigentes)no son partes del sindicato de jugadores, el Major League Players Asscocation. En otras palabras, los dirigentes sirven al dueño del equipo y aunque trabajan bajo contrato, pueden ser despedidos y son despedidos con frecuencia. Alguien dijo una vez: “los
managers son contratatos para ser despedidos”; y esa es la verdad. En la mayoría de los casos a los dirigentes se les evalua por su desempeño,y generalmente por la cantidad de juegos que ganan.
El más reciente manager que perdía su trabajo era Clint Hurdle, quien hace solo dos años guió a los Colorado Rockies a la única Serie Mundial en la historia de ese equipo. Hurdle fue despedido y remplazado con Jim Tracy, un hombre que ya tenía experiencia como dirigente en Pittsburgh
y en Los Angeles con los Dodgers.
La gerencia de los Rockies esperó hasta que Colorado llegara a una marca de 18 victorias y 28 derrotas, en el último lugar a 14 /12 juegos de distancia del primero, para decirle adiós a Hurdle. La división del oeste de la Liga Nacional es la única división que no ha producido un campeón mundial los últimos siete años.
Y en esta división ya dos dirigentes han perdido sus respectivos trabajos. Bob Melvin de Arizona y Clint Hurdle, de Colorado.
En Arizona a Bob Melvin lo remplazaron con A.J. Hinch, un hombre que no tenía ni un minuto de experiencia como dirigente, pero los dueños firman los cheques, ellos pueden poner a quienes quieran.
Es tan simple como eso. No hay ningún “exámen”para ser dirigente, en muchas ocasiones es más importante a quien usted conoce, que cuanto usted conoce.
Despues de la temporada 2002, los Marineros de Seattle adquirieron al jardinero Randy Winn como compensación por el dirigente Lou Piniella.
Si, en efecto el dirigente Piniella fue canjeado de Seattle a Tampa Bay por el jugador Winn, algo no común, pero si sucede de vez en cuando.
Sin embargo los dirigentes son contratados para ser despedidos, este es un rito tan antiguo como el mismo juego de béisbol.
Hay una gran excepción; Connie Mack, quien fuera dirigente y parte dueño los los Atléticos de Filadelfia por 50 años, máximo dirigente en total de victorias (3,731)máximo en derrotas(3,948)máximo en partidos dirigidos(7,755) del 1901 al 1954, un record de 50 temporadas como dirigente con el mismo equipo.
Cada organización tiene su sistema. En lugares como New York y Boston, son raros los dirigentes que se mantienen por 4 ó 5 temporadas.
Para lograrlo, hay que ganar,como ha hecho Terry Francona en Boston. En Nueva York, equipo con nómina salarial encima de los $200
millones, la meta no es solo terminar en la competencia, pero ganar la Serie Mundial, Joe Girardi sabe muy bien que su trabajo, nunca está seguro. Joe Torre fue uno de los mejores, pero es difícil para un dirigente en New York, con los Yanquis ó los Mets, llegar a la señoría de tipos como Bobby Cox ó Tony LaRussa, que se quedan por décadas con sus respectivas organizaciones.
Cabe mencionar que lo mismo Torre, LaRussa que Cox son tres dirigentes con credenciales para ser exaltados algún día al Salón de la Fama en Cooperstown. Estos no son “managers de tres temporadas”.
Manny Acta, el dirigente Dominicano de los Nacionales de Washington, sabía desde el inicio de la temporada que su equipo no iba ha competir. Uno solo puede esperar que esa organización tenga paciencia con Acta. Sparky Anderson, es mi dirigente favorito de todos los tiempos, pero el mismo Sparky dijo que un buen manager puede ganar unos 10 juegos con pura estrategia.
Es muy simple, por muy buen estratega que usted sea, usted necesita talento, sin talento no gana nadie.
Através de los años siempre he mantenido que el mejor jinete del mundo no gana la carrera con un caballo que esta cojo. Es una combinación, un buen manager con buen talento, producen un equipo ganador.
Un buen dirigente no solo ha de ejecutar y ganar con estrategia, pero tiene que ser un líder, un hombre en el cual sus jugadores tengan confianza.
Un hombre que puede motivar a un veterano bateador que está en medio de un “slump”y a un novato que ha perdido su confianza. La labor principal de un buen dirigente es sacarle todo el rendimiento posible a cada uno de sus jugadores.
Yo conozco a niños de 9 años de edad, que pueden hacer un line-up, que juegan al fantasy baseball y son conocedores de cada equipo.
Desde que yo presencié mi primer juego de pelota en Cuba hace unos 55 años, me dí cuenta de la belleza de este juego y me di cuenta de que un buen dirigente necesita también un buen equipo. Los “milagros”en el béisbol no son frecuentes.
Y hay equipos que simplemente ganan, apesar de su manager, otros ganan debido a su manager.
El dirigente es quien marca la pauta de un equipo. Hay dirigentes que reciben absoluto apoyo por parte de sus dueños, hay otros que solo son unos títeres.
Como todo en la vida, existe la política entre las gerencias y los dirigentes, algunos son “amigos” y consiguen los trabajos por solo esa razón. Las buenas organizaciones crean un clima positivo, apoyan a sus dirigentes y le dan todas las herramientas para tener el éxito necesario.
Cuando Billy Martin era el dirigente de los Atléticos en la década de los 80′s me acuerdo con la gran confianza que dirigía y la familia Haas(dueños de la compañía Levi Strauss)y de los A’S,apoyó a Billy hasta el más allá, le construyeron una oficina especial para el, iniciaron una campaña publicitaria que promovía “Billy-Ball Baseball”. Un estilo agresivo, el estilo del gran Billy Martin.
Bajo ese sistema los A’S desarrollaron grandes jugadores, como Rickey Henderson, José Canseco, Mark McGwire y otros, que despues de irse Billy Martin, eran guidados por Tony LaRussa a varios títulos de la Liga Americana y tres Series Mundiales del 1988 al 1990.
Un buen dirigente debe de tener el trabajo de cada jugador determinado. Esto es esencial en un equipo jóven. Con equipos jóvenes se puede experimentar, pero por el otro lado, un equipo jóven aún necesita un dirigente más bueno, para establecer que tipo de equipo va ha tener.
Un dirigente no le debe de decir a un lanzador que ha sido el cerrador(closer)y que en la previa temporada salvaba los juegos para su equipo, que este año te vamos a cambiar tu papel.
Los Angelinos perdieron al gran Francisco Rodríguez en el verano a los Mets(K-Rod estableció nuevo registro de partidos salvados con 62 en el 2008). En el invierno, los Angelinos adquirieron al una vez salvador de los Rockies, el zurdo Brian Fuentes. Fuentes no tiene el talento de Frankie Rodríguez, pero Mike Scioscia, dirigente del equipo sabe que Fuentes es su cerrador desde el comienzo de la temporada. Cabe mencionar que Mike Scioscia, es uno de los mejores dirigentes en la actualidad.
Cuando las cosas no van bien, los fanáticos piden siempre la cabeza del dirigente. Es por eso que son “fanáticos”. Muchas veces tienen la razón, nadie nunca ha despedido ó canjeado a 25 jugadores, de por tal el dirigente paga por los platos rotos. La mayoría del tiempo los fanáticos
se equivocan. Yo he sido testigo, al viajar a diferentes ciudades y escuchar los programas deportivos en la radio, donde cuando un equipo pierde 4 juegos consecutivos, piden que despidan al dirigente.
Esto es más común en la costa del Atlántico, donde la pasión por el béisbol es una fiebre, en comparación a nuestra costa del Pacífico, donde muchos van a los juegos por la tarde para broncearse del sol y no tienen la menor idea que esta sucediendo en el terreno y tienen el cellular en una mano y la pizza en la otra.
Al fin y al cabo son cosas del béisbol. Hay que ponerlo en perspectiva, el béisbol es un juego, no estamos discutiendo la política del Oriente Medio, ni las guerras, la pobreza en Africa ó la epidemia de influenza, ó como enderezar la economía. No somos tan importantes como
muchos nos creemos, al fin y al cabo discutimos el por qué el dirigente no puso el “bateo y corrido” ó por qué dejó a ese lanzador calentando en el bullpen, ó por qué no uso a fulano de tal de emergente en el noveno inning.
Al fin y al cabo, esto es solamente pelota.


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