El Mundo es un Diamante: Liriano a sólo centímetros del éxito
“Los pitcheos, el cambio, la slider, están buenos, lo que me hace falta es la localización”, insistió Liriano
Ya no se escucha con frecuencia el eco de la mascota del receptor al recibir el impacto de una recta lanzada espectacularmente por Francisco Liriano a 96 ó 97 millas por hora.
Ya su nombre no figura al tope de los titulares de prensa como un fuerte candidato para ir al Juego de las Estrellas.
Pero eso no quiere decir que ya no pueda ser uno de los mejores lanzadores de las Grandes Ligas, como lo fue en aquel 2006 glorioso cuando el zurdo dominicano se apoderó de los corazones de tirios y troyanos al amasar un espectacular registro de 12-3 con efectividad de 2.16 como abridor y relevista de los Mellizos de Minnesota, con 144 ponches en 121 innings.
Aunque apenas tiene 25 años de edad, Liriano es un lanzador diferente a aquel lanzallamas que hizo una tremenda combinación con el zurdo venezolano Johan Santana antes de irse al quirófano para una operación reconstructiva de ligamentos en su codo izquierdo.
Cualquiera que vea la marca de 2-7 y efectividad de 5.99 que amasaba después de sus primeras 13 aperturas del 2009 pudiera imaginar que ya no será capaz de ayudar mucho a la novena dirigida por Ron Gardenhire, pero a los que así pudieran pensar les espera una sorpresa.
Resulta que ya no tiene la misma velocidad, pero quizás va camino a ser un mejor lanzador ahora por su habilidad para sacar de paso a los artilleros. Y será cuestión de tiempo, o mejor escrito, de centímetros, para que comience a sumar una victoria tras otra en el Béisbol de Lujo.
Esos centímetros son la diferencia entre dejar una recta o un cambio sobre el plato o pintar las esquinas del mismo de un hermoso pincelazo en una situación de aprieto. Y es que de la buena localización o ubicación de sus envíos, que mejorará considerablemente cuando ajuste su mecánica de pitcheo, dependerá el éxito de este nativo de la tierra del merengue.
“He fallado mucho con mis pitcheos y cuando lo he hecho me han dado duro”, confesó Liriano, quien inició el 2009 como abridor de cabecera de los Mellizos, dos años y medio después de salir del quirófano. “Necesito arreglar un poco la mecánica, más que otra cosa”.
Esas palabras, mecánica y localización, son mucho más importantes para un pitcher que la propia velocidad. Un lanzador puede tirar una recta a 100 millas por hora, pero si no la pone en un área ideal del plato donde él desee ubicarla tendrá menor éxito que un artista de las esquinas que lance sus envíos veloces a 86 millas por hora, pero con la precisión de un relojero suizo.
La historia reciente del béisbol está matizada por lanzadores de la talla de Greg Maddux o Tom Glavine, cuyas rectas no tienen -Maddux dijo adiós después de la campaña del 2008- el poder de hombres como Tim Lincecum o C.C. Sabathia, pero igual han dejado escrito un nombre contundente por su pericia para lanzar la esférica a las esquinas del plato.
En estos momentos, Liriano está en el medio de ambos estilos. De hecho, aún debe ser conceptuado más como un lanzador de poder. Después de todo, todavía tira la recta por encima de las 92 millas por hora.
“Los pitcheos, el cambio, la slider, están buenos, lo que me hace falta es la localización”, insistió Liriano. “El primer año no me conocían [los bateadores]. Tenía más velocidad”.
Para un adversario que lo conoce bastante bien, es obvio que la velocidad de Liriano no es la misma, pero eso no quiere decir que sus contrincantes han dejado de respetarlo.
“El ya aprendió a pitcher a esa [nueva] velocidad”, analizó con admiración el paracorto de los Atléticos de Oakland, Orlando Cabrera, orgullo de Cartagena, Colombia, que a través de sus más de 13 temporadas en las Grandes Ligas ha visto lanzadores que lucen perdidos cuando ya no cuentan con su humeante recta como aliado. “Ahora tiene un tremendo cambio.
“Francisco no tiene miedo en cuenta de 3 y 2″, prosiguió Cabrera. “Usa bastante sus envíos rompientes. La recta no la tiene localizada muy bien, pero tiene tremendo stuff [material]. El va a coger la localización otra vez. Puede ganar muchos juegos”.
Ese cambio de velocidad al que se refiere Cabrera no se lo sacó Liriano de una manga, ni de una caja de detergente. De hecho, ese envío se convirtió en una de las armas que le abrieron el camino hacia el béisbol de lujo en el 2005, cuando debutó en las Ligas Mayores el ex lanzador de la organización de los Gigantes de San Francisco.
“Lo tiraba [el cambio] con efectividad en las Ligas Menores, pero en el 2006 me aferré al slider”, informó el nativo de San Cristóbal, República Dominicana. “Me ha funcionado bien [en el 2009]. Ahora lo uso más”.
Para que se tenga una idea de la calidad de esa slider devastadora que poseía Liriano, valga apuntar que en su mejor tiempo ese envío era tan bueno como el que tiraba Randy Johnson y eso es ya bastante decir.
La habilidad que tiene Liriano de contar con varios envíos es una de las razones por las cuales recibió un voto de confianza del manager de los Mellizos, Ron Gardenhire, pese a que el zurdo de la tierra del merengue tuvo tres aperturas discretas de manera consecutiva.
“Francisco tiene gran material, pero necesita eludir los innings grandes”, subrayó Gardenhire. “Cuenta con tres envíos -recta, slider, cambio- que están por encima del promedio de los lanzadores de las Ligas Mayores, pero a veces tiene la tendencia a hacer más de la cuenta”.
Uno de esos partidos en los que casi todo le funcionó a la perfección a Liriano lo trabajó el 4 de mayo ante la poderosa toletería de los Tigres de Detroit, a la que limitó a cuatro hits y dos carreras en 7.1 episodios, en los que ponchó a nueve en una victoria por 7-2 de los Mellizos.
En otras palabras, cuando pueda colocar esos lanzamientos donde él lo desee de manera consistente volverá a ser uno de los zurdos más temidos en el Joven Circuito.
Por ahora, no es cuestión de velocidad, sino de centímetros.
Hasta pronto y por favor, nunca pierdan la esperanza.


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Comentarios escritos por nuestros lectores
rafael caraballo dice:
a quien me quiera alludar de mandarme un plan de entrenaminto para lanzadores agradezco