El Mundo Es Un Diamante: Uribe, Suplente De Lujo
Por muy exigentes que sean las diferentes posiciones del cuadro ninguna tiene secretos para Uribe
Ozzie Guillén calificó al dominicano Juan Uribe como uno de sus peloteros favoritos y ahora Bruce Bochy sabe el porqué.
Uribe, quien a sus 30 años ya conoce lo que significa tanto ser titular estelar como constituirse en pieza clave de un equipo ganador de la Serie Mundial, se consolida cada día más como suplente de lujo con la franela de los Gigantes de San Francisco.
Por muy exigentes que sean las diferentes posiciones del cuadro ninguna tiene secretos para Uribe, quien defiende con igual eficiencia la intermedia, la antesala y el campo corto.
El pelotero de la tierra del merengue ha puesto al servicio de los Gigantes toda la experiencia acumulada en sus días como paracorto y segunda base titular, así como el conocimiento de la esquina caliente adquirido cuando sustituyó a Joe Crede en la antesala de los Medias Blancas de Chicago en una porción significativa del 2008.
Y Bochy, manager de los Gigantes, aprecia en grado sumo el aporte del dominicano que se inspiró de joven en la actuación en la Gran Carpa de su propio tío, José Uribe González, eficiente paracorto titular precisamente con San Francisco, franela que usó de 1985 a 1992.
“Juan rinde mucho donde lo pongamos porque es un pelotero muy versátil y suma muchísimo a nuestro equipo por su experiencia”, aseguró Bochy. “Aparte de ser un beisbolista bien valioso se divierte jugando a la pelota. Enciende el club house con su alegría”.
Ese entusiasmo desbordante se contagia por doquier entre los Gigantes. A menudo se le ve bromeando con los demás integrantes del equipo, especialmente con el joven tercera base venezolano Pablo Sandoval, a quien le agrada tener entre sus compañeros la interesante mezcla de ambiciosa juventud con peloteros que han ganado anillos de la Serie Mundial.
“Viene al parque con un ánimo por las nubes, siempre está alegre, sonriente y eso es muy importante en un equipo”, explicó Sandoval, fuerte candidato al título de bateo de la Liga Nacional. “Es buen pelotero, juega varias posiciones, batea y hace muchas cosas productivas.
“Para los jóvenes que venimos subiendo es bien importante contar con peloteros que tienen experiencia ganando una Serie Mundial”, acentuó Sandoval.
El anillo de Uribe se lo ganó como paracorto titular de los Medias Blancas en su barrida 4-0 sobre los Astros de Houston en el 2005.
Los Gigantes cuentan con varios peloteros que saben lo que significa ganar un campeonato absoluto, entre ellos el receptor boricua Bengie Molina (Angelinos de Anaheim en el 2002), el colombiano Edgar Rentería (Marlins de la Florida en 1997), el experimentado abridor zurdo Randy Johnson (Diamondbacks de Arizona en el 2001) y el jardinero central Aaron Rowand (Medias Blancas-2005).
“Ha significado muchísimo para nosotros y ha tenido que ver mucho con nuestros juegos ganados”, calificó Molina, refiriéndose a Uribe. “Es un veterano y sabe lo que está haciendo en el terreno. Ha causado que el equipo sea diferente cuando está en el line-up. Cuando él está jugando, todo cambia, el ambiente cambia. Todo es mejor”.
Como integrante de un equipo campeón, Molina sabe lo que significa el aporte de la experiencia a un equipo como los Gigantes que se mantiene en una cerrada batalla por el derecho de acudir a la postemporada del 2009 luego de una campaña para el olvido en el 2008.
“Saber cómo jugar en los playoffs es muy importante para un equipo”, analizó Molina. “Juan va a ser siempre una ayuda bastante grande cuando juega [por su experiencia con equipos ganadores]”.
Por supuesto, esa experiencia nunca se adquiere en una caja de cereales. Uribe la ha labrado a pulso firme en una carrera que comenzó en la Gran Carpa en el 2001 con el uniforme de los Rockies de Colorado, a los que impresionó con promedio de bateo de .300 en sus primeros 273 turnos con la novena de las Montañas Rocosas.
Después de ser el paracorto titular de los Rockies por más de dos temporadas, defendió varias posiciones con los Medias Blancas en el 2004 antes de retornar a la puerta grande al campo corto con una temporada de lujo en el 2005, cuando su porcentaje de fildeo de .977 fue uno de los tres mejores del Joven Circuito.
En aquella ocasión impulsó 71 carreras –del 2004 al 2006 fue uno de apenas cinco paracortos de las Ligas Mayores con 70 ó más remolcadas por tres contiendas seguidas- para constituirse en pieza importantísima en la coronación con los patiblancos.
Su temporada del 2008 fue interrumpida por lesiones y eso le impidió aferrarse como titular en la segunda base, pero cada vez que el venezolano Guillén requirió de sus servicios el dominicano respondió a las mil maravillas. De hecho, abrió como antesalista en sus 25 partidos finales con Chicago y no solamente borró la ausencia del titular Crede sino que aportó fildeo de altura y un bate grande para que su equipo pasase a los playoffs.
La pasantía con Chicago será algo que permanecerá siempre en un lugar muy especial del corazón de Uribe, especialmente por el hecho de que obtuvo su anillo de campeón con los Medias Blancas, pero ahora se siente como pez en el agua en San Francisco.
“Aquí me siento bien contento como me han tratado”, indicó Uribe frente a su compartimiento en el AT&T Park. “Los coaches siempre han estado maravillosos. Y me han dado el chance y la confianza de jugar”.
La fanaticada de San Francisco le ha dado un cálido aporte, usando de nuevo el coro con el que recibían a su tío en el Candlestick Park, antigua casa de los Gigantes. En aquel escenario, cuando venía a batear Uribe González, un sector de las tribunas coreaba “U” y los otros vociferaban “Ribe” para completar el apellido de aquel paracorto de manos seguras.
A Uribe no le preocupa que su equipo lo utilice en varias posiciones. Más bien se alegra por tener la oportunidad de ayudar a su plantel aunque sabe que es bien difícil para un pelotero rendir a la ofensiva cuando no recibe la oportunidad de jugar a diario.
“Tener versatilidad es algo bueno porque el equipo te necesita para varias cosas”, expresó Uribe. “Saben que ellos pueden contar conmigo para jugar aquí y allá. Eso es importante.
“Todo el mundo sabe que no es lo mismo [batear] cuando alineas todos los días que cuando juegas un día y duras dos, tres días sin hacerlo, pero estoy aquí para cuando el equipo me necesite”, acentuó el dominicano.
La mayor satisfacción de Uribe es saber que puede contribuir a un posible avance a los playoffs de San Francisco, que no acude a la postemporada desde el 2003.
“Ganar es lo más grande en la vida”, proclamó el pelotero firmado por los Gigantes el pasado 29 de enero. “Cuando tu ganas, todo el mundo está contento. Cuando uno está bateando .100 y el equipo está ganando, todo el mundo piensa que el equipo está bueno, pero si uno está bateando .300 y el equipo está perdiendo nadie quiere ver esos juegos”.
Se cae de maduro que ir a una Serie Mundial es el sueño de todo pelotero y Uribe quisiera acariciar de nuevo esa oportunidad.
“Doy gracias a Dios por ese triunfo de ir a una Serie Mundial y ganarla”, dijo Uribe. “Es algo que todo el mundo quisiera. Si lo pude lograr yo, sé que otros lo pueden hacer también”.
Con esa meta de triunfar en la mente, Uribe sigue ganando adeptos para su causa porque ya se sabe en todo el mundo del diamante que este quisqueyano es uno de los suplentes de lujo de la meca de la pelota.
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.
Foto por Sastre Schrang.


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