El Mundo Es Un Diamante: El Camino A Cooperstown Se Narra En Español
“Si ganara el premio Ford C. Frick, eso sería para mi más que un placer
Todos tenemos un narrador favorito, el que deja impacto, sabor, una presencia tan contundente en nuestras mentes que nunca lo podemos olvidar.
“No se vayan que esto se pone bueno”, solía comentar Buck Canel, primer latinoamericano ganador del Premio Ford C. Frick y por ende nuestro representante original de la narración en el Salón de la Fama.
Canel, integrante de oro de la inolvidable Cabalgata Deportiva Gillette, ganó el Premio Frick en 1985, casi un quinquenio después de haber pasado a mejor vida.
“Qué tal amables amigos, donde quiera que se encuentren les invito a escuchar”, inicia cada juego de los Dodgers de Los Angeles en la voz melodiosa de Jaime Jarrín, segundo exponente latinoamericano en Cooperstown.
Jarrín, quien merece nuestra profunda admiración por haber trabajado tan duro para aprender con lujo de detalles un deporte que no conocía cuando llegó a los Estados Unidos de su querida Ecuador hace más de medio siglo y por saber comunicarlo a su enorme legión de seguidores, conquistó el premio en 1998.
“La bola se va elevaaando… y la boooola se llevó la cerca”, es la forma como proclama sus jonrones Felo Ramírez, tercer exponente latinoamericano de la narración en Cooperstown, exaltado al Pabellón de los Radiodifusores del Salón de la Fama en el 2001.
Ramírez, voz oficial de los Marlins de la Florida, es un narrador para todas las épocas. Ya era famoso al lado de Canel, ha trascendido varias generaciones y públicos con sus profundos conocimientos de la pelota y ha impactado tanto en Latinoamérica como en los Estados Unidos.
Ellos han hecho mucho más que informarnos, deleitarnos y emocionarnos desde el micrófono. Han sido prueba de que el narrador latino deja una huella profunda en el Béisbol de Lujo.
Todo esto viene a la mente al acercarse el momento de que se decida el próximo ganador del Premio Ford C. Frick, boleto a la inmortalidad de los ases del micrófono.
Instaurado para honrar la memoria del ex periodista deportivo y Comisionado de las Grandes Ligas del mismo nombre, el Premio Ford C. Frick fue compartido en su edición original por Mel Allen y Red Barber en 1978. Tony Kubek, ex paracorto de lujo, lo obtuvo en el 2009.
Más de centenar y medio de candidatos, entre ellos muchos narradores que se mantienen en actividad en las Grandes Ligas en inglés, francés o español, figuran en la lista de la que saldrán los 10 finalistas para el premio del 2010. Tres serán seleccionados por voto popular y los otros siete serán definidos por un panel especial integrado por ex ganadores, historiadores y columnistas.
¿Será latino el venidero ganador? Lo sabremos a comienzos del 2010, pero una cosa es cierta: hay material de calidad entre todos los colegas de habla hispana que trabajan en las Grandes Ligas.
Desde pioneros prestigiosos como Orlando Sánchez Diago y René Cárdenas, pasando por voces del calibre de Billy Berroa y Eduardo Ortega, hasta toda una nueva generación de narradores y comentaristas liderada por el ex pelotero de las Grandes Ligas José Mota, hay muchísimo paño de donde cortar.
De una u otra forma nos hemos deleitado a través del tiempo con la faena de muchos de estos narradores y comentaristas, bien sea con una radio portátil en el calor de nuestros pueblos, en el camino a una moderna instalación de las Grandes Ligas, esperando para cortarnos el cabello o quizás al compartir un taxi con otro aficionado al Béisbol de Lujo.
A nombre de todos esos ases del micrófono, nativos de humildes pueblos o hermosas capitales, esperamos que usted nos permita escribir un poco más en específico de uno de ellos, por ser nuestro colega en las transmisiones de Spanish Béisbol Network a cargo de los 162 juegos de cada temporada de los Atléticos de Oakland uno de los candidatos más firmes a esa nominación.
Es un enorme privilegio conocer muy de cerca las peculiares características que hacen de Amaury Pi-González un exponente latinoamericano bien firme a ese sitial de Cooperstown tan codiciado.
No hay duda de que Amaury tiene la amplia trayectoria tan necesaria para ser un candidato al Premio Frick. Lleva más de tres décadas consecutivas detrás del micrófono y puede darnos cátedra de la historia moderna de la narración de las Grandes Ligas.
“Cuando me inicié en la narración en la década de los 70’s no existía la televisión por cable, el Internet ni nada de muchos de los sistemas modernos de los que hoy disfrutamos” recordó Pi-González. “Hoy en día es otro mundo.
“Aparte de los aficionados que nos siguen localmente [en este caso Oakland-San Francisco-San José], bien nos pueden estar escuchando en un avión por XM Radio Satélite o por el Internet en otro país y alrededor del mundo”, expresó el candidato de Spanish Béisbol Network. “Las transmisiones en español han tenido muchísimo impacto en la comunidad”.
Si de impacto se refiere, Pi-González ha dejado una huella firme a través de su valiosa experiencia.
Su cobertura de las Grandes Ligas comenzó en 1971 y desde 1977 ha difundido juegos para varias organizaciones de las Mayores. De hecho, es el único latino que ha narrado las temporadas de cuatro equipos diferentes: los Atléticos, los Gigantes, los Marineros y los Angelinos.
Un dato bien curioso y por supuesto extraordinario es el hecho que del 2003 al 2006 narró todos los juegos en casa de los Marineros y en esas mismas temporadas transmitió de 50 a 60 partidos por campaña en el hogar de los Gigantes. Con razón todavía le quedan millas aéreas de aquellas experiencias agotadoras pero muy placenteras haciendo lo que le encanta.
Si de los playoffs se trata, ha podido ser testigo de momentos beisboleros que marcaron historia.
Para él es motivo de orgullo “haberme mantenido por 32 años narrando el mejor calibre de béisbol en el mundo, el haber conocido grandes jugadores, narrado grandes momentos.
“Yo estaba detrás del micrófono para CBS Hispanic radio cuando en el sexto juego de la Serie Mundial del 1986 Mookie Wilson, de los Mets, conectaba roletazo que se le iba entre las piernas al inicialista de Boston, Bill Buckner”, recordó a manera de anécdota. “Previamente, ese mismo 1986 estaba trabajando el juego en el cual Dave Henderson (Medias Rojas) pegó jonrón crucial contra Donnie Moore de los Angelinos en Anaheim.
“En 1988 narré el jonrón de Kirk Gibson en el primer juego de ese Clásico de Octubre entre los Dodgers y los Atléticos, así como también la Serie Mundial del terremoto del 1989 y luego la del 1990, así como la del Subway en el 2000 entre Yankees y Mets”, rememoró.
Algunos momentos que llegaron al oyente en su voz dejaron su sello indeleble en los anales de la pelota y en la amplia hoja de servicios de nuestro candidato al Premio Frick.
“Narré el hit #3,000 del cubano Rafael Palmeiro, el récord de Ichiro Suzuki [con su imparable #258, el japonés rompió el 1 de octubre del 2004 la marca de 84 años que poseía George Sisler] en una temporada, entre otras tantas marcas individuales de jugadores”, subrayó Amaury.
“Un momento inolvidable fue el poder trabajar junto con Felo [Ramírez], mi ídolo de narraciones, al cual escuchaba en Cuba desde que era un niño”, puntualizó. “En 1998 tuve el privilegio de transmitir la Serie de Campeonato de la Liga Nacional para más de 200 estaciones en los Estados Unidos y América Latina junto a Felo para la antigua LBC (Latino Broadcasting Co) CARACOL Network, ahora ESPN Español”.
Actualmente, a sus 65 años recién cumplidos –se siente bien orgulloso de haber nacido exactamente el mismo día que uno de sus dirigentes favoritos, Tony La Russa -, Amaury narra los juegos con la misma emoción de siempre.
Unirse a Canel, así como a Jarrín y Ramírez, dos enormes figuras del micrófono al lado de los cuales ha compartido la cabina de transmisión, sería una enorme satisfacción para este fruto de la Perla de las Antillas que de niño ya practicaba con el uso de un palo de escoba como si eso fuera un micrófono.
“Si ganara el premio Ford C. Frick, eso sería para mi más que un placer, sería como la coronación a mi carrera”, manifestó Pi-González, cuyo trabajo ha recibido el respaldo no solamente del público latino sino de muchos colegas de la transmisión y el periodismo en inglés que han respetado y apreciado su trabajo por más de tres décadas.
A la postre nuestro candidato reúne los méritos para convertirse no sólo en finalista para el Premio Frick sino en el cuarto latinoamericano exaltado al Pabellón de los Radiodifusores del Salón de la Fama.
Por supuesto, entendemos que cada aficionado tiene su narrador de Grandes Ligas favorito y les invitamos a que ejerza derecho al apoyo a su preferido a través del voto diario por www.facebook.com/baseballhall.
¡Qué gane el que más lo merezca! Y si es latinoamericano, mejor todavía.
“La bola se va, se va y se fue de jonrón”.
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.


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