Confesión De Conveniencia
Recientemente, McGwire fue nombrado instructor de bateo para los Cardenales de San Luis
En 1987 Mark McGwire conectó 49 jonrones como novato, con los Atléticos de Oakland. Esos 49 vuela cercas para el jóven McGwire en 1987 siguen siendo el registro actual para un novato en total de jonrones en una temporada. Nadie piensa que McGwire estaba tomando esteroides en 1987, McGwire era un alto y delgado jugador de béisbol con mucho talento pero nuna la musculatura que acumulaba años despues, cuando usaba los esteroides. Me acuerdo también el haber cubierto un juego pre-Olimpíco entre el equipo de béisbol de los Estados Unidos y su similar de Japón, que se efectuaba en el Candlestick Park de San Francisco. Vi a McGwire jugando tercera-base para el equipo pre-Olímpico de USA.
Cubriendo esos años a los Atléticos, narrando los juegos del equipo en Español, el año anterior(1986)José Canseco fue el Novato del Año con los Atléticos de Oakland. Canseco escribió en su primer libro “Juiced”que el personalmente le inyectó esteroides a McGwire en el bestidor de los Atléticos en el Coliseo de Oakland. Siempre recuerdo, mientras esperaba con mi grabadora en el terrenos durante las prácticas de bateo que si Canseco no había salido a las prácticas, McGwire tampoco. Eran como uña y carne. Es más la gerencia de los A’S montó una gran campaña publicitaria, en la cual estos dos eran los “Bash Brothers”.
Recientemente, McGwire fue nombrado instructor de bateo para los Cardenales de San Luis. La confesión en la entrevista que le hizo Bob Costas en MLB.TV el día 11 de Enero, es una confesión de conveniencia. McGwire quiere iniciar la segunda parte de su carrera dentro del béisbol con su mente limpia. Ahora este no tendrá que contestar las preguntas que la mayoria de los colegas estaban preparando para cuando los Cardenales reportarán al campo de entrenamiento en la Florida, con su dirigente Tony LaRussa.
Uno de los hombres que más ha defendido a Mark McGwire através de los años es precisamente Tony LaRussa. Luego de que José Canseco escribía que había inyectado a McGwire con esteroides, Tony LaRussa declaraba públicamente que “McGwire era un hombre limpio que nunca había usado eso”. Tony LaRussa siempre ha favorecido a McGwire sobre Canseco, desde los años que Tony LaRussa los tenía juntos en los equipos aqui en Oakland. De esto no debe de haber absolutamente ningunas dudas. Por lo menos yo no tengo ninguna duda.
Al igual que es extremadamente posible que luego de que LaRussa le consiguió el trabajo de instructor de bateo con los Cardenales a McGwire, LaRussa habría tenido una conversación en privado con McGwire, recomendándole que si tenía que confesar algo, lo hiciera antes de iniciarse la temporada 2010. Conociendo a Tony LaRusa, este es un tipo que tiene que controlar todo su equipo, odia “sorpresas”durante la temporada, peloteros hablando con la prensa, escándalos y demás. No me sorprendería en lo absoluto que LaRussa hubiera sugerido a McGwire que hiciera dicha confesión.
Esta confesión de conveniencia, según este cronista, es un acto premeditado debido a que McGwire esta regresando al béisbol en capacidad de entrenador Tengo una gran duda de que si este no hubiera recibido un trabajo dentro del béisbol hubiera realizado esta confesión nacional. McGwire al igual que Canseco, Sosa, Palmeior,Bonds y todos estos jugadores que pegaron gran cantidad de jonrones en esta etapa de los esteroides son grandes jugadores, super-dotados de talento que hubieran sido grandes jugadores con esteroides ó sin esteroides.
Estos esteroides de crecimiento humano eleva el tamaño de un atleta en sus músculos y posiblemente en béisbol aumenta la posiblidad de un batazo grande lejos, sea más grande y vaya más lejos pero no existe ningún esteroide que ayude a un bateador a tener mejor coordinación de sus ojos a sus manos para pegarle a una pelota.
Todo este problema de los esteroides y la etapa de los esteroides que hemos vivido y todavía nos marca como una cicatriz en la cara sin cirugía para siempre,son parte de un borrón negro en la historia del béisbol, donde nadie ganó, donde hay muchos responsables y mucha hipocresía, donde dozenas de dueños sabían lo que estaba pasando, pero las pelotas estaban volando de jonrón a diestra y siniestra y esto generaba más interés y de por tal más entrada económica a este juego. Nadie ha ganado cuando hablamos de los esteroides.
McGwire acaba de confesar, Barry Bonds todavía tiene pendiente en corte Federal de Justicia una dozena de cargos de perjurio. El gobierno Federal acsua a Barry Bonds de que este mintió bajo juramentojuramento en corte, sobre el uso de los esteroides. ¿Qué hay de nuevo?


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