El Mundo Es Un Diamante: Tejada Es Un Refuerzo De Lujo Para Los Orioles

Debutante en las Ligas Mayores con los Atléticos de Oakland en 1997, Tejada hizo trizas el pitcheo oponente


Dominar el campo corto es como amaestrar el más bronco de los corceles. Una vez domesticado ese potro tan brioso, defender otra posición del cuadro es como beberse un vaso de agua.

Muchos peloteros que destacaron como paracortos sobresalieron luego en diferentes posiciones. Entre otros, Ernie Banks lo hizo en la primera base, David Concepción en la intermedia y Cal Ripken Jr demostró que esa hipótesis es cierta al mudarse exitosamente a la antesala.

Ahora le toca el turno al dominicano Miguel Tejada, quien ha sido un paracorto de lujo en su brillante trayectoria en la Gran Carpa. Y usted puede estar seguro de que aprobará con alta puntuación su mudanza a la esquina caliente.

Tejada, uno de los mejores peloteros latinoamericanos en las dos décadas más recientes, vuelve a su antiguo hogar en Baltimore al firmar con los Orioles.

Si su retorno al Camden Yards se parece siquiera a su primer año en Baltimore los aficionados de los oropéndolas van a sonreír a diario en su camino hacia ese escenario del estado de Maryland.

Después de ser uno de los paracortos más poderosos de la historia, Tejada redondea el cuadro Oriol junto al torpedero venezolano César Iztúris, el intermedista Brian Roberts y Garrett Atkins, ex pelotero de los Rockies de Colorado que también cambia de posición al mudarse de la antesala a la inicial.

Debutante en las Ligas Mayores con los Atléticos de Oakland en 1997, Tejada hizo trizas el pitcheo oponente al pasar a los Orioles en el 2004 al punto de que sus 150 carreras impulsadas superaron la marca para un pelotero en su primera temporada al cambiar de plantel. El legendario Rogers Hornsby tuvo 149 con los Cachorros de Chicago en 1929.

El paso original por los Orioles fue simple y llanamente fabuloso para este valioso pelotero de la tierra del merengue que para el momento de acordar con Baltimore acababa de retornar de Haití, a donde acudió personalmente en socorro de los seres humanos que tanto sufren en esa nación devastada por los embates de la naturaleza.

En sus cuatro temporadas con Baltimore el nativo de Baní, República Dominicana, promedió 25.5 jonrones y 107 impulsadas por año, cifras enormes para un paracorto pero nada raras para Tejada, que en sus cuatro justas previas con Oakland nunca tuvo menos de 106 remolcadas y amasó un máximo de 131 con esa novena californiana en el 2002, cuando fue el Jugador Más Valioso de la Liga Americana.

Los Orioles lo recuerdan por una de las principales características de Tejada a su paso por el Béisbol de Lujo: un feroz instinto competitivo. El jugador de cuadro quisqueyano es el artillero que usted quiere tener en el plato en una situación de apremio porque para dominarlo hay que darle primero con un martillo por la cabeza.. Nunca se rinde.

Ese espíritu batallador trasciende las fronteras de las Grandes Ligas, porque tal es la pasión de Tejada por jugar a la pelota que suele reportarse anualmente a la temporada dominicana para ponerse el uniforme con el mismo entusiasmo con el que lo haría un novato que busca un puesto. La excepción fue la actual campaña porque todavía no había firmado contrato para jugar en Norteamérica.

Otra de sus características es que es un caballo de hierro que rara vez necesita un descanso. Su racha de 1,152 partidos frenada apenas por la fractura de una mano en el 2007 es la quinta más larga de la historia de las Grandes Ligas.

Los inquilinos del Camden Yards saben que se mantiene viva la pericia de Tejada para defender el exigente shortstop, porque logró su mejor faena de fildeo en el 2008 con apenas 11 errores en su primera temporada con los Astros de Houston, pero ya cuentan para esa posición con el Guante de Oro de Iztúris.

Quizás no tenga la fortaleza de sus mejores años que le ha permitido conectar 285 cuadrangulares e impulsar 1,185 carreras -entre las máximas cifras de paracorto alguno en la historia-, pero ciertamente su temporada reciente de .313 –octavo mejor porcentaje de la Nacional- y 86 remolcadas con los Astros es un indicativo de que pueden contar con su bate a la hora de la verdad.

De hecho, nadie bateó más dobletes que Tejada (46) en el Viejo Circuito en la temporada más reciente. Curiosamente, los Orioles van a tener en su alineación a los vanguardistas de tubeyes de ambas Ligas Mayores, ya que el intermedista Brian Roberts encabezó a la Americana con sus 56 del 2009.

En su segunda estadía en Baltimore, Tejada incrementa considerablemente la credibilidad de una novena que apenas tuvo marca de 64-98 en la pasada temporada.

Los oropéndolas no disfrutan de una campaña ganadora desde 1997, cuando amasaron 98-64 con Ripken entre sus baluartes, y nadie espera que sean contendores en la exigente División Este de la Liga Americana –predios de los Yankees de Nueva York, Medias Rojas de Boston y Rays de Tampa Bay-, pero no serán tampoco fáciles palomitas.

La razón es clara y contundente: los dirigidos por Dave Trembley van a la temporada del 2010 como uno de los elencos que tienen prácticamente despejada todas las interrogantes en su plantel de titulares.

Con el joven Matt Wieters, conceptuado como uno de los posibles grandes receptores de las Ligas Mayores para la década de los ’10, Atkins, Roberts, Iztúris y Tejada, los Orioles acuden a los Entrenamientos de Primavera bien preparados tanto detrás del plato como en el cuadro.

Muchos gerentes generales darían su brazo derecho por contar con los servicios de Roberts al tope de sus respectivas alineaciones. Ha promediado 40 bases robadas en las tres temporadas más recientes y sus 56 dobletes del 2009 significan un récord para bateadores ambidextros.

Su cuerpo de jardineros es encabezado por Adam Jones y Nick Markakis, quienes en los prados central y derecho, respectivamente, constituyen una de las parejas más envidiadas por organización alguna.

Jones, antiguo prospecto de la organización de Seattle, viene de ganar el Guante de Oro junto a dos luminarias de la defensa: Torii Hunter (Angelinos) e Ichiro Suzuki (Marineros).

Markakis tiene uno de los brazos más poderosos de las Grandes Ligas y sin muchos aspavientos promedia cien carreras impulsadas en sus tres campañas más recientes como titular de los Orioles.

Nolan Reimold, quien cerró el 2009 como uno de los principales novatos de la Americana, redondea con Jones y Markakis uno de los mejores cuerpos de jardineros jóvenes de la Gran Carpa.. Los tres promedian apenas 25 años.

Atkins es un artillero temible que se vino a menos en el 2009 luego de promediar 23 jonrones y 105 carreras impulsadas en las dos temporadas previas con los Rockies.

Claro está, lo que separa a los Orioles de los equipos contendores en su División es el pitcheo. Si bien es cierto que cuentan con dos abridores sólidos en Kevin Millwood y Jeremy Guthrie, su elenco de serpentineros parece un colador en comparación con el de equipos como los Yankees, Medias Rojas, Rays y los propios Azulejos de Toronto.

Por Tejada, empero, no se va a perder la batalla. Su productividad con el bate y su solvencia con el guante se van a hacer sentir desde abril.

Y si arranca a todo vapor, no solamente se va a convertir en hombre clave para los Orioles sino que también pudiera constituirse en atractivo para otras organizaciones que estén en la pelea. En otras palabras, si Baltimore no comienza bien, el dominicano pudiera traerle en un canje un manojo de excelentes prospectos a la franquicia de Maryland.

Por ahora, a gozar en Baltimore con los servicios de un gran pelotero. Pónganlo donde lo pongan, este orgullo de la pelota dominicana aportará magia en el diamante a su retorno al Joven Circuito.

Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.


Manolo Hernández-Douen lleva más de 37 años como periodista deportivo, columnista y editor. Es miembro Honorario Vitalicio de Baseball Writers of América (BBWAA). Manolo Hernández-Douen is closing in on 40 years as a journalist, sportswriter, columnist and editor. He is a Lifetime Honorary member of the Baseball Writers Association of America (BBWAA).

Leer mas articulos escritos por Manolo Hernández-Douen

Escriba su Comentario