Quien Ganara La Liga Nacional Este?

El Mundo Es Un Diamante: Los Dodgers Irán A los Playoffs Si Les Responde Su Rotación

¿Y por qué aventurar un pronóstico optimista para un equipo que no luce tan sólido en el pitcheo abridor?

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Quizás sea prematuro vaticinar que Clayton Kershaw pudiera ser uno de los grandes lanzadores de una franquicia tradicionalmente rica en pitcheo.

A sus 22 años de edad, empero, necesitará probar que está en condiciones de convertirse en ese abridor de cabecera que necesitan con urgencia sus Dodgers de Los Angeles.

La rotación es precisamente la sombra que se yergue sobre la novena que asoma como principal candidata a representar por tercera vez consecutiva al Oeste en los playoffs de la Liga Nacional.

De la mano de Joe Torre, cuyos equipos –Yankees de Nueva York y Dodgers- han acudido a 14 postemporadas consecutivas, la tropa blanquiazul tratará de ir a los playoffs por tres años consecutivos desde 1994 a 1996, cuando ganaron dos títulos divisionales y avanzaron en una ocasión como wild card.

No será una tarea fácil porque sus principales contrincantes, los Gigantes de San Francisco y los Rockies de Colorado, tienen mejores rotaciones y serán huesos duros de roer desde la aurora de la temporada.

Kershaw ha demostrado tanta habilidad por ráfagas que no falta quien compare su curva con la que tiraba Sandy Koufax, un grande entre los grandes del pitcheo que brilló precisamente con los Dodgers.

Su habilidad para ponchar -285 bateadores anestesiados en 278.2 episodios entre el 2008 y el 2009- y el hecho de que coqueteó con la inmortalidad al trabajar siete episodios sin permitirle hits a los Marlins de la Florida el año pasado, son algunas de las credenciales que llevará Kershaw a la lomita con la finalidad de convertirse en la pieza principal del pitcheo de Torre.

Su marca de 8-8 no dice toda la historia de la actuación de Kershaw en el 2009, cuando su promedio de carreras limpias permitidas de 2.79 fue el quinto mejor de todo el Viejo Circuito.

Es injusto compararlo todavía al inmortal Koufax, pero no sería raro que tuviera una temporada tan brillante como la que disfrutó en el 2008 el entonces jovencito zurdo Cole Hamels, héroe del Clásico de Octubre con los entonces campeones absolutos Filis de Filadelfia.

En pos de su primer gran año, Kershaw tendrá como respaldo a Chad Billingsley (28-21 en dos temporadas recientes) y los experimentados Vicente Padilla e Hiroki Kuroda, de Nicaragua y el Japón, respectivamente. Padilla tuvo marca de 4-0 en la recta final de la temporada regular con los Dodgers y se lució en dos aperturas en los playoffs antes de caer ante los Filis en la Serie de Campeonato.

Eric Stults, quien ganó cuatro de cinco juegos lanzados en abril y mayo del 2009, asoma como principal candidato a completar el quinteto de abridores. Entre los lanzadores que luchan por ese turno figuran el experimentado dominicano Ramón Ortiz y la promesa venezolana Carlos Monasterios.

Basados en un parque donde el pitcheo es rey, los Dodgers tuvieron la mejor efectividad (3.41) de las Grandes Ligas en el 2009. Si Kershaw cumple con las expectativas esas estadísticas pudieran ser más impactantes todavía.

¿Y por qué aventurar un pronóstico optimista para un equipo que no luce tan sólido en el pitcheo abridor? La respuesta es obvia: los Dodgers tienen el plantel de peloteros titulares más estable del Oeste de la Liga Nacional.

Jóvenes curtidos de experiencia por sus incursiones en los playoffs como el inicialista James Loney (.281, 90 carreras impulsadas), el jardinero derecho Andre Ethier (31 cuadrangulares, 106 carreras remolcadas) y el guardabosque central Matt Kemp (26 bambinazos, 101 impulsadas y 34 bases robadas), son la base de la alineación que baila a ritmo de merengue con la presencia clave de Rafael Furcal en el campo corto y Manny Ramírez en el bosque izquierdo.

Ramírez pone el alto mando de los Dodgers a sufrir o reír dependiendo de las características de sus comentarios por la prensa, pero una cosa es cierta: es uno de los bateadores más productivos de nuestro tiempo.

Pese a que su trayectoria sufrió un desagradable parpadeo a comienzos del 2009, cuando fue suspendido por 50 días cuando se determinó que había consumido sustancias prohibidas, Ramírez todavía es la fuerza ofensiva individual con la que sueña cada piloto en los momentos de apremio por su trayectoria de 12 temporadas con 100 ó más carreras producidas.

Furcal, tan bueno en la defensa del shortstop como al ataque o en las bases, se recuperó en el 2009 (150 juegos por primera vez desde el 2006) de los percances físicos que lo frenaron en el 2008 y vuelve a ser un hombre clave para el tope de la alineación blanquiazul.

Casey Blake aporta solvencia en la tercera base y el canadiense Russell Martin es un receptor sólido que necesita volver de una temporada discreta con el madero. El intermedista Blake DeWitt es el único titular que necesita ganarse un puesto, pero tendrá respaldo de sus veteranos colegas Jamey Carroll y el dominicano Ronnie Belliard, dos elementos bien útiles en el banco de Torre.

Mientras la rotación todavía luce como para ponerse a rezar, el cuerpo de relevo es todo lo contrario: Un refrescante oasis de esperanza.

Jonathan Broxton ha sido una pesadilla en la postemporada, pero se ha consagrado como uno de los mejores en su oficio con 39 juegos salvados en el 2009, su primera temporada como taponero a tiempo completo.

Entre sus lugartenientes en el bullpen figura toda una gama de especialistas como el zurdo taiwanés Hon-Chih Kuo , el derecho venezolano Ronald Belisario, el posible abridor del futuro James McDonald, los diestros Cory Wade y el dominicano Ramón Troncoso y sobre todas las cosas el izquierdo George Sherrill, veterano que salvó 31 cotejos con los Orioles de Baltimore en el 2008.

Estos Dodgers (95-67), cuyo porcentaje colectivo de bateo de .270 igualó en la cima de la Liga Nacional con los Mets de Nueva York y su fildeo de .986 fue el cuarto mejor del Viejo Circuito, cabalgaron seguros en la cima del Oeste de la Liga Nacional por la mayor parte de la temporada del 2009.

Por su parte, los Gigantes (88-74), que lograron su primera temporada ganadora desde el 2004, serán el rival a vencer, precisamente porque tienen un pitcheo abridor de alta factura.

Tim Lincecum (15-7, 2.48), ganador por dos temporadas consecutivas del Cy Young, conforma junto a Matt Cain (14-8, 2.89) una de las parejas de serpentineros por debajo de los 26 años más sólida de la década reciente.

El zurdo puertorriqueño Jonathan Sánchez, quien en su partido sin hits ni carreras frente a los Padres de San Diego estuvo a un roletazo de lanzar un juego perfecto, el veterano Barry Zito y el promisor jovencito Madison Bumgarner, completan para el dirigente Bruce Bochy una rotación sólida, con Brian Wilson -79 juegos salvados entre 2008 y 2009—al frente del bullpen.

A la ofensiva, los Gigantes cuentan con uno de los peloteros jóvenes más brillantes de la pelota en el primera base y antesalista venezolano Pablo Sandoval, cuyo porcentaje de .330 fue el segundo de la Liga Nacional detrás del .342 del dominicano Hanley Ramírez, pero necesitarán probar que adiciones como los veteranos Mark DeRosa, Freddy Sánchez y Aubrey Huff son suficientes para mejorar un endeble average de .257, superior apenas a otros cinco elencos del Viejo Circuito en el 2009.

Los Rockies (92-70) pusieron a los Dodgers a temblar a la hora buena. A la postre se metieron al baile de octubre como wild card y no hay razón para pensar que no puedan ser de nuevo un rival bien difícil.

Aunque el Coors Field no es famoso por abrigar excelente pitcheo, los Rockies cuentan con la reincorporación de Jeff Francis (17-9 en el 2007) para unirlo al dominicano Ubaldo Jiménez (15-12, 3.47, 198 ponchados), el mexicano Jorge de la Rosa (16-9, 193 abanicados) y Aaron Cook (11-6) e integrar un sólido cuarteto. El cerrador es el usualmente seguro Huston Street (35 salvados).

A la cabeza de los titulares, Troy Tulowitzki se consolida como uno de los paracortos más completos de las Mayores, el primera base Todd Helton suma méritos para soñar algún día con Cooperstown y el jardinero venezolano Carlos González anticipó en los playoffs (.588 en la Serie Divisional ante los Filis) que pudiera convertirse en uno de los grandes artilleros zurdos de la Nacional.

Entretanto, los Diamondbacks de Arizona (70-92) van a tratar de salir del foso apuntalados por el retorno del estelar abridor Brandon Webb (Cy Young en el 2006 y segundo lugar en la lucha por ese codiciado premio tanto en el 2007 como en el 2008) para redondear con Dan Haren (14-10, 3.14) y Edwin Jackson (13-9, 3.62 con los Tigres de Detroit) un tremendo trío de abridores.

Los representantes del Valle del Sol cuentan en Mark Reynolds (44 jonrones y 102 impulsadas en el 2009) como una revelación de poder y muchos afirman que el jardinero central Justin Upton (.300, con 86 impulsadas y 20 bases robadas) puede ser tan o más sobresaliente que su hermano B.J., figura de los Rays de Tampa Bay.

Finalmente, los Padres (75-87) perdieron un bate enorme en el tercera base Kevin Kouzmanoff -canjeado a los Atléticos de Oakland- y disponen de uno de los inicialistas más completos en el mexicano Adrián González (segundo Guante de Oro así como 40 jonrones y 99 impulsadas), pero a falta de pitcheo –pese a contar con Heath Bell, cuyos 42 juegos salvados encabezaron la Nacional- les va a costar trabajo ser contendores.

A la larga, los Diamondbacks y los Padres van a ver los toros de la barrera mientras se produce una batalla tripartita por la cima entre los Dodgers, los Gigantes y los Rockies, con el conjunto de Los Angeles llevándose las palmas por su mejor balance general.

Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.

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