¡Apúrense Que Se Les Va El Tren!
Es difícil ignorar que hoy en día, un partido de nueve entradas, tarda mucho más para completarse.
¿Que tan rápido lo puedes hacer? Hoy en día esa parece ser la pregunta que todo mundo quiere saber. Computadoras más rápidas, mensajes electrónicos al instante, hasta poder obtener su título colegial en mitad del tiempo sin tener que salir de casa, estas son las cosas a las que ya nos hemos acostumbrado. Prácticamente todo tiene una cosa en común…entre mas rápido, mucho mejor. Mientras la gran parte de nosotros no nos queremos quedar atrás, también en cierta forma, hemos caído en la trampa de la rapidez.
Por otra parte, Major League Baseball ha ignorado la situación, y como quien dice, ha tomada un paso hacia atrás. No estoy diciendo que esto ha sucedido con el deporte por completo, pero sí me estoy refiriendo en una parte del juego en particular…el ritmo en que se juegan los partidos.
Es difícil ignorar que hoy en día, un partido de nueve entradas, tarda mucho más para completarse. Para que tengan una idea, en los años 1940’s, los juegos duraban un promedio de 1:57. En los 60’s, subió el promedio a 2:38, para luego llegar a un promedio de 2:57 en el año 2000.
Quizás la división más culpable por el cambio es la del este de la Liga Americana. Sus partidos el año pasado duraron un promedio de 3:06, comparado al los juegos de la división central que tardaron 2:53 y los del oeste que promediaron 2:46. La temporada 2010 ya empezó por el mismo camino. En la primera serie de tres partidos de la campaña entre los Yankees y Medias Rojas, los concursos duraron 3:46, 3:48 y 3:21. Todo esto después de que el umpire de home Ángel Hernández, según no les permitió tomar tiempo fuera de la caja de bateo a Derek Jeter, Marcus Thames y a David Ortiz en el segundo juego de la serie. Con razón, el umpire Joe West, que también le toco trabajar la serie, dijo públicamente que el ritmo en que estos dos equipos jugaban era una vergüenza para el deporte.
Hay que mencionar que la rivalidad entre estos dos equipos es probablemente la más grande en todos los deportes y que la mayoría de sus partidos son televisados por cadenas grandes a nivel nacional, que automáticamente es un factor y hace que los partidos duren más tiempo. ¡Pero una hora más largos se me hacen demasiado!
Para ser honesto, el problema no es el tiempo. ¡Un partido puede durar un total de 4 horas siempre y cuando, no se sientan como 4 horas!
En otras palabras, un juego largo no parece una eternidad si hay suficiente acción que haga que el juego se siga moviendo.
Los partidos se han hecho mas largos porque hay demasiadas pausas que no son necesarias. Por ejemplo, cuando viene a batear el jardinero de los Yankees Nick Swisher, fíjense nomás cuantos ajustes tiene que hacer entre cada lanzamiento. Sale de la caja de bateo, se arregla las guanteletas, se acomoda el casco y por ultimo se le queda mirando al bat, como intentando mandarle un mensaje por los ojos.
¡El problema es que hace todo esto aún sin intentarle pegar al lanzamiento previo!
Otro ejemplo es el lanzador de Milwaukee Doug Davis, que entre cada lanzamiento le tiene que dar la vuelta entera a toda la loma y se toma un promedio de 16 segundos entre cada disparo. ¿Como le gustaría un turno al bat de 10 lanzamientos a este ritmo? Esto tampoco ayuda la situación. Y hay que no olvidarnos del receptor veterano de los Yankees Jorge Posada que el año pasado durante la post-temporada, le hizo ocho visitas a su lanzador C.C. Sabathia en un solo turno al bat. ¡Otro de esos episodios y terminamos la serie en diciembre!
Mucha gente va decir que no se pueden comparar los horarios de los partidos de hoy a los de antes. Hace cuatro décadas, los bateadores eran mas agresivos y llegaban a la caja de bateo listos para darle duro a la bola. Pero el juego ha cambiado bastante desde entonces. Los bateadores de hoy están dejando pasar muchos mas lanzamientos. Están trabajando las cuentas en cada turno al bat. Todo en búsqueda de que el lanzador contrario eleve su número de lanzamientos. En vez de darles hasta por debajo de la lengua a los lanzadores con imparables, ahora esperan que el lanzador mismo se haga el daño. Y no son los únicos. Del lado defensivo, estamos mirando más cambios de lanzadores por juego.
Hay ocasiones donde un lanzador sale del bulpen solamente para enfrentar a solo un bateador antes de ver otro cambio en la lomita.
Esto era algo que no se veía en el pasado.
La ironía es que comparado al basquetbol, fútbol y fútbol americano, el beisbol nunca ha tenido un tiempo límite. El tiempo nunca ha sido un factor porque no ha habido un reloj con que competir. Los partidos inician a la hora programada y eso es todo.
Con jugadores mas pacientes y sin reloj para monitorear los juegos, los umpires son los únicos que pueden hacerse cargo de la situación poniéndoles presión a los jugadores. Hemos visto varios intentos en los ultimos años para no dejar que los bateadores salgan de la caja de bateo entre cada lanzamiento. A los lanzadores se les ha puesto un límite de 12 segundos entre disparos. Pero estas reglas no han sido enforzadas.
La preocupación mas grande de parte de los ejecutivos de Major League Baseball es que entre mas largos duren los partidos sin acción, parte de la audiencia, especialmente la audiencia que mira los juegos por televisión, puede enfadarse y dejar de sintonizar. A nadie le gusta ser testigo de un juego largo y aburrido creado por tantas pausas. Este si es un problema muy grande porque bajarían los ratings del partido afectando a los patrocinadores de MLB de una forma negativa.
Hasta que Major League Baseball pueda figurar algo, nosotros tendremos que ser pacientes igual que los jugadores. ¿Alguien quiere palomitas?


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