De Novela La Situación En Miami
¿Quiere ser jugador franquicia? Que tome nota en del profesionalismo de Jeter y Pujols, que siempre respetan el deporte y juegan el béisbol como se debe de jugar.
Una de las primeras ciudades en los Estados Unidos que se nos viene a la mente cuando escuchamos la palabra “telenovela” es Miami, Florida. Con cadenas importantes de televisión distribuyendo contenido en español desde el sur de la Florida, es fácil reconocer porque se puede hacer la relación. Pero la última producción en Miami no es una historia de romance, ni tampoco tiene que ver con nada de televisión. Es todo lo contrario y esta ocurriendo en el campo de béisbol del equipo de casa.
Todo empezó el pasado lunes cuando los Marlins de la Florida jugaban en casa contra los Diamondbacks de Arizona. En la parte baja del primer episodio, vino a batear el artista estelar de los Marlins, el shortstop Hanley Ramírez. Durante su primer turno al bat, Ramírez, que se llevo el premio “Silver Slugger” por su actuación en la caja de bateo el año pasado, se lastimo después de pegar un foul directamente a su pierna izquierda. Con el golpe, era fácil ver que el dominicano tenía mucho dolor. Sin embargo, siguió bateando y regreso al campo a jugar su posición en shortstop en la siguiente entrada.
Cuando vino a batear Tony Abreu de los Diamondbacks en la segunda entrada algo muy interesante sucedió. Abreu pego un batazo por arriba de shortstop que ni Ramírez ni el jardinero izquierdo de los Marlins pudieron atrapar. Cuando Ramírez iba por la pelota, sin querer la pateo a la esquina del jardín izquierdo. En vez de salir corriendo detrás de ella, se miro demasiado lento en tratar de llegarle a la bola. Todo parecía que el golpe que había sufrido en la entrada previa le seguía afectando a Ramírez. En total, Arizona anotó dos carreras y después de que le cargaran un error a Ramírez, Abreu termino en tercera. Al terminar la entrada, se vio cuando el manejador de los Marlins Fredi González, fue a reclamarle a Ramírez por su falta de energía en la jugada y allí mismo le dijo a su pelotero que mejor se quedara en la banca y no regresara al juego. Lleno de frustración, Ramírez tomo sus cosas y se retiró a los vestidores. Por lo que se veía, González no estaba completamente convencido que la falta de energía de parte de Ramírez había sido solamente por el golpe que había sufrido, mas bien un esfuerzo muy sin ganas de alguien que se supone es el líder del equipo.
Como el drama ya había empezado en el mismo dugout de los Marlins, Ramírez le echo mas leña al fuego el próximo día cuando le dijo a la prensa que estaba muy descontento con su manejador. Se expreso diciendo que le había perdido el respeto a su manejador, que González no tenia idea de lo que hacía ya que nunca había jugado en las grandes ligas y que el manejador finalmente hiciera lo que le diera la gana, al cabo era su equipo. Lo peor del caso, es que Ramírez también dijo que si González lo iba castigar, que se asegurara de llamarle la atención a sus compañeros también, porque según él, existían varios jugadores que no daban todo su esfuerzo cuando estaban en el campo.
Frustrado, González explicó que su roster tenía a otros 24 peloteros que estaban dispuestos en dar el cien por ciento y por eso había removido a Ramírez del partido. González le advirtió a su shortstop que si quería regresar a la alineación, tendría primero que pedir disculpas.
No disculparse con González, pero pedirle disculpas a sus compañeros, por haberlos echado de cabeza con sus comentarios. Después de haberlo sacado durante el partido el lunes, González continúo con el castigo y dejo a Ramírez fuera de la alineación el martes.
Ramírez por su parte, primero dijo que el no tenia que disculparse con nadie, pero finalmente reconoció su error el miércoles antes de que los Marlins iniciaran una serie en San Luis. En una junta a puertas cerradas, Ramírez se junto con González, hicieron las paces y hablo individualmente con sus compañeros. Les pidió disculpas y les aseguro que nunca volvería a pasar. Ramírez jugo contra los Cardenales ese día y formo parte importante en la victoria de su equipo.
Falta de experiencia y madurez fue lo que causo este disparate. Hanley Ramírez, que esta en su quinta temporada con los Marlins y es el mejor pagado por el equipo, actuó como un niño y no como el jugador franquicia que se supone debe de ser. Falta de control dejo que saliera su frustración enfrente de las cámaras y de los reporteros y eso solamente empeoró la situación. No hay ninguna duda que Ramírez es uno de los mejores jugadores en todas las grandes ligas, pero aquí está claro que le falto usar la cabeza. Espero que el joven de 26 años de edad pueda tomar una página del libro de un Derek Jeter o de un Albert Pujols, que nunca en mil años, harían lo que se atrevió hacer Ramírez.
¿Quiere ser jugador franquicia? Que tome nota en del profesionalismo de Jeter y Pujols, que siempre respetan el deporte y juegan el béisbol como se debe de jugar.
Hay un dicho de dice, “El querer es corregir”. Este fue el clásico jalón de orejas de padre (González) a hijo (Ramírez). González reconoció que lo que hizo su alumno estaba mal y le propino el castigo propio. Hay ocasiones donde los hijos le faltan al respeto a los padres, pero no por eso dejan de ser hijos y se dejan de querer. Al contrario, se hace todo lo posible para ayudarles a reconocer que hicieron un mal y enseñarles que ese tipo de actitud no será permitida. Con toda la tensión y emoción, Ramírez hablo sin pensar y abrió la boca demás. Pero como un buen padre, González lo hizo entender que se había equivocado.
Hanley Ramírez es la cara de los Marlins y tanto su padre (González), como sus hermanos (el resto del equipo), seguirán mirándolo como su líder. El éxito del equipo de Miami depende mucho de Hanley. Tendremos que seguir sintonizando para ver si esta novela termina con un final feliz.


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