El Mundo Es Un Diamante: Lima Deja El Impacto De Su Sonrisa Amplia… Y Su Fiereza Competitiva
Por ejemplo, la fanaticada de los Dodgers lo mantendrá en su memoria por aquella perla que tiró en la Serie Divisional del 2004 frente a los Cardenales de San Luis
José Lima tenía marca de 9-22 a comienzos de su trayectoria en el Béisbol de Lujo de 1994 a 1997. Nadie imaginaba entonces que podría llegar a ser una pitcher de primera línea.
Nadie, con excepción del propio derecho dominicano, por supuesto.
“Voy a ganar 20 juegos”, le dijo a un periodista que ante semejante respuesta se preguntaba incrédulo cómo alguien podía tener tanta confianza en sí mismo.
Pese a su comienzo discreto en las Grandes Ligas, Lima probó que sus palabras no se las llevaba el viento. Ganó 16 partidos para los Astros de Houston en 1998 y al año siguiente se apuntó 21 éxitos.
Al recordar al lanzador derecho de la tierra del merengue que se fue sorpresivamente a la tierna edad de 37 años, víctima de un ataque al corazón en momentos en los que su energía natural lo encaminaban a desarrollar varios planes y proyectos, lo primero que viene a la mente es precisamente eso: el pelotero que nunca se rindió.
Después de su enorme temporada con los Astros en 1999, cuando quedó cuarto en la votación del Premio Cy Young de la Liga Nacional ganado ese año por Randy Johnson, Lima se fue a pique con un balance de 22-44 en las contiendas subsiguientes, hasta que volvió a lo grande sumando 21-8 entre las lides del 2003 y 2004, incluyendo su 13-5 para ayudar a los Dodgers de Los Angeles a ir a los playoffs.
De hecho, se mantuvo lanzando en ligas independientes, convencido de que volvería a reverdecer laureles como tantas veces lo hizo.
Cuando se anunció su firma con el equipo Armada de Long Beach (California) para la temporada del 2009, el alto mando de esa novena lo recibió con los brazos abiertos a sabiendas de que Lima sumaría su chispa a los jóvenes de dicho equipo y le inyectaría sabor a la respectiva independiente.
Por supuesto, su intención no era quedarse para siempre a ese nivel. Su esperanza era volver a sobresalir en las Grandes Ligas. Y con un poco de suerte, quizás lo hubiera logrado, como lo hizo tantas veces antes.
“Ciertamente, hizo un gran trabajo resucitando su carrera en varias ocasiones”, rememoró Bruce Bochy, manager de los Gigantes de San Francisco, al preguntársele sobre el pitcher fallecido el 23 de mayo.
Lo significativo de Lima como pelotero profesional no se quedó en lo que hizo en la lomita.
Su alegre personalidad y su espíritu competitivo fueron características del nativo de Santiago, República Dominicana, hasta el día que pasó a mejor vida.
Cuando firmaba autógrafos le preguntaba a los niños la hora. Y la juventud la respondía a coro, casi al unísono, que era la “Hora de Lima”, recordando uno de sus apodos, “Lima Time”.
Quizás podía caerle pedante a sus adversarios por las bromas que le gastaba a sus contrincantes desde el banco contrario, pero los que le conocieron bien saben que era su forma de inyectarle su propio sabor al juego que tanto amaba.
“Tenía sus desplantes, pero nunca le hizo daño a nadie”, aseguró Bob Geren, manager de los Atléticos de Oakland, quien tuvo a Lima en la acera contraria muchas veces cuando dicho piloto de las Grandes Ligas dirigió en la tierra del merengue a los Leones del Escogido.
Desde cantar con solemnidad el Himno Nacional de los Estados Unidos antes de juegos en las Grandes Ligas hasta gastarle bromas a tirios y troyanos, o bailar en pleno banco, Lima le trajo a la pelota su sana alegría.
Era como una especie de Mark Fidrych latino, aquel “Pájaro” de los Tigres de Detroit que le hablaba a la pelota en la lomita.
A la hora de competir, empero, Lima era todo seriedad. Su marca global de 89-102 no es como para considerarlo para ir al Salón de la Fama, pero muchos de los que sí irán a Cooperstown lo recordarán con una sonrisa, no solamente por sus locuras sino por el hecho de que lanzó partidos de calidad.
Por ejemplo, la fanaticada de los Dodgers lo mantendrá en su memoria por aquella perla que tiró en la Serie Divisional del 2004 frente a los Cardenales de San Luis –blanqueada completa de cinco hits- para apuntarse la primera victoria de la tropa blanquiazul en la postemporada desde su coronación en la Serie Mundial de 1998.
Muchos de esos aficionados estuvieron a su lado precisamente a comienzos de mayo del 2010, cuando Lima, quien planeaba inaugurar personalmente una academia juvenil de béisbol en Los Angeles este verano, firmó autógrafos en el Dodger Stadium. Allí estuvo de nuevo el alegre dominicano. Ya no ganaba juegos en las Grandes Ligas, pero “Lima Time” seguía vigente.
Su paso por la temporada invernal dominicana tampoco pasó inadvertido. Por muchos años fue un amuleto de triunfo para las Aguilas Cibaeñas. Era el hombre de los triunfos grandes a la hora buena. Y a la hora de inaugurar la Serie del Caribe, allí estaba, listo para ser el caballo de su equipo desde la lomita.
A lo mejor con el tiempo, si acaso hubiera decidido rendirse Lima en su esfuerzo por volver a las Grandes Ligas, hubiese podido ser un excelente coach de pitcheo.
En este sentido, el serpentinero dominicano Fausto Carmona, de los Indios de Cleveland, no lo va a olvidar nunca. Un consejo de Lima en la pasada temporada invernal quisqueyana marcó la diferencia para que el derecho de la tribu reemprendiera la ruta del éxito en el 2010.
En una entrevista para los lectores de béisbol.net, Carmona, ganador de 19 encuentros con Cleveland en el 2007, confesó que tenía la mecánica “desbaratada” hasta que un consejo de Lima para que se parase en un lado diferente de la goma de lanzar le dio enormes resultados.
“Lima me lo aconsejó en la República Dominicana”, agradeció Carmona. “Me dijo ‘pruébalo a ver si funciona’. Así lo hice y el resultado fue bueno”.
Peloteros de todas las edades lo recuerdan como un hombre que siempre lucía alegre, con una amplia sonrisa, como buen compañero de equipo, como un oponente digno.
Ya no está entre nosotros, pero será difícil olvidarlo.
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.


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Comentarios escritos por nuestros lectores
Dr Jaime Cervantes Perez dice:
Mi estimado Manolo:
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Mi web es jaimecervantes.netfirms.com
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Soy Medico Cirujano de Torax retirado. ExSub director de la escuela de Medicina de la Universidad Autonoma de Puebla etc, etc.
Espero tu contestacion
Gracias.
Jaime