El Mundo Es Un Diamante: Mármol Cierra A Lo Grande Con Su Slider Devastadora
Latinoamérica ha contado con unos cuantos excelentes cerradores en las dos décadas recientes y el dominicano Carlos Mármol pudiera integrarse muy pronto a esa lista de altos quilates.
Mármol cierra la temporada del 2009 a todo vapor al dar un paso en firme hacia su consolidación como el taponero estelar de los Cachorros de Chicago con miras al 2010.
Instalado por el manager Lou Piniella como bombero #1 el pasado 18 de agosto, Mármol hilvanó 11 juegos salvados de manera consecutiva -15 en total- para llegar a la semana final de la campaña como el hombre que tiene la sartén por el mango para ocupar ese importante rol en la venidera contienda.
“Lo que viene haciendo Carlos es solidificándose en ese puesto para el año próximo”, proclamó el manager de los Cachorros, Lou Piniella. “Ha hecho un trabajo excelente. Será su puesto en los venideros Entrenamientos de Primavera”.
Por supuesto, esas noticias son música para los oídos de este joven dominicano que cumplirá 27 años de edad en el mes de octubre porque precisamente ser el cerrador de su equipo es su meta desde que subió a los Cachorros en el 2006.
Poseedor de una recta deslumbrante y una slider devastadora, Mármol pagó su precio hacia el rol principal del bull pen del equipo de la Ciudad de los Vientos al trabajar en más de la mitad de los partidos de su equipo (82) en la temporada del 2008.
Los bateadores rivales saben que Mármol puede ser un adversario bien difícil, especialmente los artilleros derechos que tienen que lidiar con una slider que parece llegar al plato como una recta, pero que posteriormente se desaparece del alcance de sus respectivos bates.
Sus compañeros, especialmente los lanzadores abridores, aprecian esa capacidad que tiene Mármol para retirar los outs finales cuando el rancho está ardiendo, la carne está en el asador y la fanaticada se come las uñas hasta los codos en las tribunas.
“Siempre he estado seguro de que Carlos cuenta con el material necesario para realizar este trabajo”, analizó el veterano abridor Ryan Dempster, quien viene observando de cerca al derecho dominicano desde que el joven de la tierra del merengue estaba en Clase “A”. “Tiene además la compostura necesaria para desenvolverse desde la lomita en un rol bien difícil”.
Dempster sabe muy bien de lo que habla al referirse al trabajo como apagafuegos. Después de todo, el ex Marlin rescató 87 partidos del 2004 al 2007 antes de volver a la rotación en las Grandes Ligas.
“Carlos no le tiene miedo a ninguna situación difícil”, acentuó Dempster, quien está a un paso de obtener también 87 victorias como abridor en la Gran Carpa. “Lo único que necesita superar es cierta tendencia a dar boletos”.
Este pitcher iniciador de los Cachorros considera que Mármol tiene los recursos físicos y mentales para ser un cerrador de lujo por muchos años.
“Tiene una memoria corta [a la hora de hacer borrón y cuenta nueva si las cosas no le salen bien] y eso es bien importante para un taponero, porque no deja que la adversidad lo moleste”, indicó Dempster.
Por supuesto, Mármol , quien está con la organización de los Cachorros desde 1999, sabe de sobra que no se puede tener nada por seguro en las Grandes Ligas. Por ejemplo, pensó que ese puesto iba a ser suyo desde comienzos del 2009, pero a la postre esa responsabilidad fue a parar a manos de Kevin Gregg, adquirido de los Marlins de la Florida.
“He estado trabajando bien duro, a ver si nos ganamos este puesto para el año entrante, sobre todas las cosas para ayudar al equipo”, comentó el humilde relevista dominicano.
“Siempre he tenido en la mente que puedo hacer este trabajo”, señaló Mármol con obvia seguridad en su habilidad como lanzador. “Ha sido siempre un sueño mío [ser cerrador en las Ligas Mayores]. Espero hacerlo por mucho tiempo, con la bendición de Dios”.
Mármol considera que sus progresos recientes se los debe al hecho de que ha mejorado considerablemente su mecánica de trabajo. Eso le resulta obvio a cualquiera que haya visto recientemente como su slider surca el plato como un afilado cuchillo, dejando la impresión entre los bateadores de que han visto un fantasma aparecer y desaparecer frente a sus propios ojos.
Piniella le dio el empleo como cerrador un día después de que Mármol sumó su “hold” (contención de ventaja de su equipo) #27, entonces líder de las Ligas Mayores en el 2009. Para ese momento, Carlos igualaba en ese momento con Kyle Fansworth la mejor marca de los Cachorros (73) desde 1957.
Y Mármol, quien bateó .273 antes de ser convertido en lanzador después de la contienda del 2002, no le ha fallado desde el bull pen a Piniella a lo largo de la temporada, al punto de que los bateadores apenas le promedian .171, tercera mejor cifra entre todos los relevistas en el Béisbol de Lujo en el 2009. De hecho, apenas suman porcentaje de .133 en su contra con hombres en posición anotadora.
No sería nada raro que Mármol tuviera éxito por muchos años como cerrador. Varios latinoamericanos figuran entre los 15 taponeros tope de la historia, entre ellos el panameño Mariano Rivera, conceptuado por tirios y troyanos como el mejor en su oficio en todos los tiempos, el boricua Roberto Hernández y el dominicano José Mesa.
Por supuesto, la máxima marca de rescates en una campaña (62) pertenece al venezolano Francisco Rodríguez, y el mexicano Joaquim Soria – 42 salvados en el 2008 – tuviera numeritos increíbles de no formar parte de un eterno candidato al sótano como lo es su equipo actual, los Reales de Kansas City.
Varios equipos de las Grandes Ligas también cuentan con eficientes cerradores dominicanos como Francisco Cordero, José Valverde y Fernando Rodney, de los Rojos de Cincinnati, Astros de Houston y Tigres de Detroit, en ese orden, y más recientemente han sobresalido los quisqueyanos Frank Francisco, de los Rangers de Texas, Rafael Soriano, de los Bravos de Atlanta, y Leo Núñez, de los Marlins.
La fanaticada de los Cachorros ha tenido la oportunidad de disfrutar de unos cuantos taponeros de lujo de la talla de Bruce Sutter, integrante del Salón de la Fama, y Lee Smith, cuyos 478 juegos salvados lo colocan de tercero en la lista de todos los tiempos detrás de los aún activos Trevor Hoffman y Rivera.
Más recientemente, Chicago ha contado en ese rol con Dempster, el ex abridor Kerry Wood (34 salvados en el 2008) y Gregg, quien había rescatado 29 juegos con los Marlins la pasada temporada, y que en el 2009 sofocó 23 rebeliones con los Cubs, pero perdió el empleo al dejar irse siete oportunidades de salvamento.
La oportunidad la pintan calva ahora para que Mármol, quien de paso es un excelente ponchador, comience a escribir su propio legado de calidad en ese rol tan apreciado en el béisbol moderno.
Con ese objetivo, el ex guardabosque de la tierra del merengue está listo para decir ¡Aquí vengo yo! como el cerrador de lujo de los Cachorros.
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.



