El Mundo Es Un Diamante: Mellizos Prevalecerán En División No Apta Para Cardíacos
Pronosticar el ganador de la División Central de la Liga Americana es más difícil que tratar de pasar un contrabando de gallos al amanecer.
Porque tres equipos tienen sólidas oportunidades de ganar, entre ellos uno que cuenta con un pitcheo impresionante y otro que dispone de uno de los bateadores más productivos del planeta.
Pero los Mellizos de Minnesota se van a llevar el premio gordo porque han demostrado a lo largo de las últimas dos temporadas precisamente lo que no han podido hacer sus archirrivales de turno: ser consistentes.
De la mano de los tremendos bateadores Joe Mauer y Justin Morneau liderando una ofensiva que infunde terror y con un cuerpo de pitcheo bien parejo, el piloto Ron Gardenhire no necesitará esta vez de un juego de desempate.
Minnesota sucumbió ante los Medias Blancas de Chicago en un juego extra en el 2008 y sorprendió a los Tigres de Detroit al alcanzarlos en la recta final y ganarles en un cotejo #163 en el 2009. Esas son dos novenas que van a ser un hueso duro de roer al iniciarse una nueva década beisbolera.
La razón por la que Minnesota siempre está en la pelea es porque juega la mejor pelota fundamental en el Centro de la Liga Americana bajo las órdenes del ex jugador de cuadro Gardenhire.
La novena de las Ciudades Gemelas de Minneápolis y St Paul tiene un reto adicional en el 2010, porque tratará de estrenar su parque de manera victoriosa, una experiencia que resultó perfectamente en el 2009 para los Yankees, pero no tan bien para sus vecinos Mets en La Gran Manzana.
A favor de Minnesota está el hecho de que ya no es el equipo que tiene que contar centavitos para pagarle a sus protagonistas al punto de que tuvo que dejar ir a fines de la década pasada tanto a su mejor abridor, el venezolano Johan Santana, como a su jardinero central estelar Torii Hunter.
La eventual firma multimillonaria de Mauer, receptor de lujo y tricampeón de bateo, la incorporación de un segunda base -Orlando Hudson- que lo hace todo con el guante y es una excelente pieza para el segundo turno de la alineación, y el hecho de que contarán por todo un año con el abridor Carl Pavano, va a ampliar considerablemente la nómina de los Mellizos.
Y una nueva prueba de que este equipo ya vislumbra la plata que va a tener en las alforjas gracias a su nuevo parque es el contrato por cuatro temporadas y $14 millones que acaba de darle a uno de sus abridores, Nick Blackburn.
Una de las razones de la estabilidad de los Mellizos en la tabla de posiciones es la presencia de Mauer y el canadiense Morneau, los “M&M Boys” de Gardenhire, combinación tan o más sólida como la que forman el sensacional dominicano Albert Pujols y Matt Holliday en el Centro de la Liga Nacional.
Mauer es el único receptor de la historia de la Liga Americana que ha ganado una corona de bateo y no conforme con eso lo ha logrado en tres oportunidades.
Lo que debe asustar a los demás equipos es que Mauer era un tipo que tenía cierto poder hacia la banda contraria, pero se ha convertido en un artillero que acribilla con fuerza todo tipo de pitcheo hacia todos los rincones del parque.
Si usted le pitchea adentro, se la saca por el jardín derecho. Si trata de contrarrestar ese poder, lo mata fusilando hacia el prado izquierdo cada lanzamiento afuera. Y de paso porta un guante dorado. Sin duda, este modesto joven de hablar suave es a sus 27 años –los cumple en abril- uno de los mejores peloteros del momento (.365, 28 jonrones y 96 impulsadas en el 2009).
Morneau tampoco es un out fácil ya que aporta un tremendo poder capaz de permitirle pegar 30 jonrones e impulsar 100 carreras, luego de promediar .300, con 23 bambinazos y 126 carreras traídas a puerto seguro en el 2008.
Vale subrayar que Mauer no alineó en casi todo el primer mes y Morneau vio los toros desde la barrera cuando los Twins frustraban a los Tigres en la recta final. Los dos intervinieron en apenas 138 y 135 desafíos, respectivamente. Imagine usted lo que va a ocurrir si los Jugadores Más Valiosos de la Americana en el 2006 (Morneau) y el 2009 (Mauer) juegan todo el año.
Sin embargo, Minnesota no es solamente Mauer y Morneau. Su ofensiva (.274) fue apenas superada en la Liga Americana por los Angelinos de Los Angeles de Anaheim (.285) y los tremendos Yankees (.283), y terminó bien encima del ataque de los Tigres (.260) y los Medias Blancas (.258).
Todo comienza al tope de la alineación con el jardinero central Denard Span, quien en su primera justa completa como titular se creció con un sólido .311, noveno mejor promedio de la Liga Americana y un porcentaje de embasamiento de .392.
Dicha estrella del futuro tendrá respaldo en el segundo turno en Hudson, ganador de cuatro Guantes de Oro en la intermedia. Es un experto en ambas Ligas Mayores que tendrá la suficiente paciencia para dejar correr a Span y de paso preparar el camino a los tremendos zurdos que vienen detrás.
Aparte de Mauer y Morneau, los monarcas reinantes del Centro contarán con otro zurdo de fuerza en el bateador designado Jason Kubel (28 jonrones y 103 carreras impulsadas) y ayuda del lado derecho del plato con el jardinero derecho Michael Cuddyer, quien retornó de sus lesiones con 32 cuadrangulares y 94 remolcadas en el 2009.
Un nuevo rostro proveniente de los Cerveceros de Milwaukee, J.J. Hardy, promedió 25 jonrones y 77 impulsadas –números sólidos para un paracorto- entre el 2007-08, y sumará bastante a la ofensiva, mientras el poderoso Jim Thome será un bate de respeto desde el banco en sus años finales de una trayectoria que tal vez lo llevará al Templo de los Inmortales.
Los puntos relativamente débiles son el jardinero izquierdo Delmon Young, de quien se espera una temporada como su última con los Rays de Tampa Bay -93 impulsadas en el 2007- y Brendan Harris, suplente de cuadro que ocupará la tercera base hasta que el súper prospecto Danny Valencia esté listo para quedarse con ella por el resto de la década.
Por otra parte, la rotación de Gardenhire no es estelar, pero si es respetable.
Pavano (14-12 entre los Indios de Cleveland y los Mellizos) será un abridor de cabecera que ha brillado por retazos y que tratará de estabilizar una carrera en la que ha predominado la inconsistencia.
Los puestos 2-3-4 serán para Scott Baker (15-9, 4.37), Kevin Slowey (10-3 en 16 aperturas) y Blackburn (11-11, 4.03), todos bastante rendidores.
Y si el dominicano Francisco Liriano reverdece laureles después de temporada de lujo con los Leones del Escogido en la tierra del merengue, Gardenhire va a disponer de un hombre bien confiable para cada turno de su rotación. Glenn Perkins, con 12-4 en el 2008 antes de irse a pique en el 2009, es una excelente alternativa para ese quinto puesto.
El cuerpo de relevo será encabezado por Joe Nathan, quien rescató 39 juegos en el 2008 y 47 en el 2009 y es uno de los mejores en su oficio.
Nathan, quien suma 247 salvados, será respaldado por un grupo de especialistas liderado por los derechos Matt Guerrier –lideró la Americana en partidos trabajados (79)- Jon Rauch –con 6 pies y 11 pulgadas es el pitcher más alto de la historia- y Jesse Crain, y los zurdos Brian Duensing, el venezolano José Mijares, y el que pierda el empleo en la rotación entre Perkins y Liriano.
Mientras tanto, tanto Tigres como Medias Blancas le van a respirar desde cerca a los Mellizos. Cualquiera de los dos puede meterle un susto a Minnesota.
La ofensiva es el arma principal de Detroit liderada por el poderoso venezolano Miguel Cabrera, quien ha impulsado 100 o más carreras en todas y cada una de sus seis temporadas completas en las Ligas Mayores.
Cabrera experimentó un descuido personal en plena recta final que bien pudo haberle costado el pase a la postemporada a los Tigres del famoso manager Jim Leyland, pero tiene la capacidad para superar sus topes de 37 jonrones y 127 impulsadas, logrados en el 2008 en su primer año con Detroit.
La recuperación de sus paisanos Magglio Ordóñez, cuyo bate no respondió en la primera mitad del 2009, y Carlos Guillén, que retorna de lesiones, va a ser clave, así como la incorporación del ex Yankee Johnny Damon. Con semejante ataque, no van a escasear las carreras en la Ciudad Automotriz.
El pitcheo será encabezado por el estelar Justin Verlander, ganador de 17 ó más encuentros en tres de las cuatro campañas más recientes y el jovencito Rick Porcello, quien deslumbró en el 2009 con una temporada de ensueño (14-9, 3.96) a sus 20 primaveras. El bullpen mejora con el dominicano José Valverde, quien viene de la Nacional donde promedió 39 salvamentos en las tres campañas recientes.
Chicago tendrá su principal fuerza en el cuerpo de abridores confeccionado por Jake Peavy, Mark Buehrle, John Danks, Gavin Floyd y el venezolano Freddy García, y un sólido bullpen que cierra con el veloz Bobby Jenks, salvador de 146 desafíos en 168 oportunidades en lo que va de su historial.
La tropa dirigida por el venezolano Ozzie Guillén espera contar con un recuperado Carlos Quentin (36 bambinazos y 100 impulsadas antes de lesionarse en el mes final del 2008) y un boricua Aléxis Ríos reivindicado – tuvo un deslucido 2009 luego de dos temporadas sólidas con los Azulejos de Toronto- para acompañar titulares sólidos de la talla del paracorto cubano Alexei Ramírez, la máquina de producir carreras Paul Konerko, y un joven que sube como la espuma, Gordon Beckham, quien se muda de la antesala a la intermedia luego de impactar desde su prematuro ascenso en junio pasado.
Finalmente, los Indios, que están en proceso de reconstrucción de la mano del dirigente dominicano Manny Acta, y los Reales de Kansas City, que cuentan en Zack Greinke como uno de los mejores abridores de las Mayores y en el mexicano Joakim Soria como cerrador de lujo, van a luchar por no ocupar el foso mientras sus tres rivales arriba citados pelean por la cima.
A la hora de la verdad, los Mellizos van a ir a la postemporada por sexta vez en nueve campañas.
No obstante, será necesario prepararle de antemano una cita con el cardiólogo a los aficionados de las Ciudades Gemelas porque les esperan emociones a granel derivadas de una batalla bien cerrada de abril a octubre.
Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.


