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El Mundo Es Un Diamante: Pujols, Unico “Seguro” Ganador De Un Premio



Lo más sabroso de los premios individuales de las Grandes Ligas es que generan discusiones y comentarios que mantienen vivo el interés por la pelota entre temporadas.

Esta vez no será una excepción.

Los premios de la Asociación de Cronistas Especializados en Béisbol (BBWAA por sus siglas en inglés) comenzarán a ser anunciados el 16 de noviembre y esta vez es bien difícil pronosticar quiénes serán sus respectivos ganadores.

Desde los premios Novato del Año con los que se abre el telón, hasta los respectivos Cy Young, pasando por el Manager del Año y el Jugador Más Valioso hay muchos candidatos con bastante fuerza.

Tan reñidas pueden ser estas votaciones -no incluyen la postemporada- que el único que luce como un ganador seguro es el primera base dominicano Albert Pujols, de los Cardenales de San Luis.

Pujols disfrutó de una temporada de tales dimensiones que quizás la única duda sería que aparezca o no en el primer lugar de cada uno de los 32 sufragios –dos votantes por cada ciudad de la Liga Nacional- para el Jugador Más Valioso.

Si ese fuera el caso, sería el primer ganador unánime del JMV de la Liga Nacional desde que Barry Bonds obtuviera ese galardón en el 2002.

Para Pujols sería su tercer premio JMV ya que también fue galardonado tanto en el 2005 como en el 2008.

Los números hilvanados por el nativo de Santo Domingo son simple y llanamente extraordinarios.

Fue líder de la Nacional en jonrones (47), carreras anotadas (124), bases alcanzadas con sus batazos (374), vuelacercas con las bases llenas (5), extrabases (93), promedio de embasamiento (.443) y porcentaje de slugging u ofensiva de poder (.658) Por si fuera poco, fue tercero tanto en bateo (.327) como en impulsadas (135) y segundo en dobletes (45).

Curiosamente, los candidatos que más se le acercan juegan también la primera base y habrían sido los preferidos en cualquier otra temporada en la que no hubiera un aspirante tan fuerte como Pujols.

Ryan Howard, de los Filis de Filadelfia, fue colíder de impulsadas con 141 y ocupó la tercera casilla en jonrones (45). Prince Fielder, de los Cerveceros de Milwaukee, compartió la cima en remolcadas y fue segundo en bambinazos (46).

En contraste, no está tan clara en la bola de cristal la imagen del ganador del mismo premio en la Liga Americana, donde los principales candidatos son el primera base de los Yankees de Nueva York, Mark Teixeira, y el receptor de los Mellizos de Minnesota, Joe Mauer.

Mauer sumó números extraordinarios en una serie de departamentos clave y es muy factible que los votantes hayan tomado en cuenta que se montó a sus hombros a los Mellizos y fue enorme en la sorpresiva actuación de esa novena tapando la ausencia del primera base canadiense Justin Morneau.

Además de su tercera corona de bateo (.364), un renglón en el que jamás ha ganado otro receptor en toda la historia de la Americana, capturó la cima en porcentaje de embasamiento (.442) y slugging (.586). También vale tomar en cuenta que muchas de sus cifras sufrieron por el hecho de que se perdió el mes inicial por lesión en la espalda, otra razón de peso para que sea principal candidato al premio.

Teixeira fue clave en la fabulosa temporada de su equipo (103 victorias) al ser líder en impulsadas (122) y compartió el primer puesto entre los jonroneros (39) con el dominicano Carlos Peña, inicialista de los Rays de Tampa Bay que se perdió casi un mes por una lesión. De paso, nadie alcanzó tantas bases con sus batazos en el Joven Circuito (344) como el defensor del primer cojín del conjunto de la Babel de Hierro, que también fue primero en extrabases (85).

Para el tercer puesto pueden ser considerados el canadiense Jason Bay, jardinero de los Medias Rojas de Boston (2do en impulsadas con 119 y 3ro en jonrones con 36) y el guardabosque japonés de los Marineros de Seattle Ichiro Suzuki (primero en hits con 225 y segundo en promedio de bateo con .352).

Por otra parte, los premios Novato del Año serán bien disputados. En ambos casos, hasta un lanzador pudiera capturar ese preciado galardón.

Evan Longoria arrasó en el 2008 en la Americana, pero este año hay varios candidatos resonantes, como el paracorto venezolano de los Rangers de Texas, Elvis Andrus; el tercera base de los Medias Blancas de Chicago, Gordon Beckham; el jardinero Nolan Reimold, de los Orioles de Baltimore, el lanzador abridor Rick Porcello, de los Tigres de Detroit y el taponero de los Atléticos de Oakland, Andrew Bailey.

Andrus tiene la sartén por el mango por haber defendido con calidad todo el año una de las posiciones más exigentes, y por encabezar a los novatos de su Liga en anotadas (72), hits (128), total de bases (179), triples (8), bases robadas (33) y de poseer la mayor racha de bateo de un novel (16 juegos).

Beckham tiene en su contra el hecho de que apenas debutó en junio, pero encabezó a sus colegas en impulsadas (63), juegos con más de un hit (28), dobletes (28) y extrabases (43).

Reimold fue líder en jonrones (15), porcentaje de embasamiento (.365) y slugging (.466), y fue segundo en impulsadas (45).

Porcello, de apenas 20 años, obtuvo 14 victorias en una temporada en la que no hubo ganador de 20 juegos en toda la Liga Americana, fuese novatos o no.

Bailey salvó 26 juegos para un equipo que estaba fuera de acción prácticamente desde abril y ningún novato de las Ligas Mayores tuvo mejor efectividad (1.84).

La trifecta pudiera ser conformada por Andrus, Porcello y Bailey, con el paracorto de Texas a la cabeza, pero este renglón es quizás el más difícil entre los ocho premios de la BBWAA.

La Liga Nacional no es tampoco una perita en dulce a la hora de escoger el ganador.

Chris Coghlan, jardinero de los Marlins de la Florida, fue el líder entre los novatos en promedio (.321), juegos con más de un hit (51), anotadas (84), imparables (162), total de bases (232), dobletes (31) y porcentaje de embasamiento (.390).

Garret Jones, guardabosque de los Piratas de Pittsburgh, pegó más jonrones que ningún otro novato (21) en las Grandes Ligas y tuvo el mejor porcentaje de slugging (.567) en la Nacional.

Andrew McClutchen, otro jardinero de los Piratas, impresionó por su brazo (10 asistencias) y estuvo entre los mejores novatos en cada una de los principales clave de la ofensiva.

Dexter Fowler, patrullero central de los Rockies de Colorado –líder en bases robadas con 27 y en triples con 10- y el jardinero venezolano Gerardo Parra, de los Diamondbacks de Arizona, deslumbraron pese a que comenzaron en las Ligas Menores. Parra fue segundo entre los novatos en impulsadas (60), superado solamente por Casey McGehee, tercera base de los Cerveceros de Milwaukee (66).

Es muy factible, empero, que el premio se lo lleve un lanzador, J.A. Happ, quien fue clave en la coronación de los Filis y que por momentos parecía más que un novel.

Happ compartió el liderato de victorias entre los novatos con Randy Wells, de los Cachorros de Chicago (12 cada uno) y de paso fue el debutante con mayor cantidad de ponches (119). Por si fuera poco, el zurdo tuvo tres juegos completos y lanzó más episodios (166) que sus colegas noveles.

Si de pitcheo se trata, Tommy Hanson, de los Bravos, también merece ser considerado, ya que efectividad fue la mejor entre los novatos de la LN (2.89, por 2.93 de Happ).

Apunten a Happ, quien sería el primer pitcher de la Nacional en obtenerlo desde el también zurdo Dontrelle Willis con los Marlins en el 2003, con Coghlan bien cerca a la hora de la verdad.

En cuanto al Manager del Año se refiere, no siempre gana el poseedor del mejor récord ni el que lleva a su equipo a una corona divisional.

En la Nacional, por ejemplo, el principal candidato será Jim Tracy, quien se encargó de las riendas de los Rockies el 29 de mayo. En ese momento nadie daba un céntimo por las posibilidades de ese equipo, pero Colorado ganó el wild card al sumar una fabulosa marca de 74-42 bajo dicho piloto.

Si de consistencia se trata, los votantes bien pudieran optar por Joe Torre o Charlie Manuel, quienes guiaron a Dodgers de Los Angeles y Filis, respectivamente, a la corona divisional por segunda temporada seguida, y si de premiar un excelente trabajo con un equipo del que no se esperaba un banderín el trofeo sería para Tony La Russa, quien con varios nuevos rostros puso a valer a los pájaros rojos.

Por el milagroso desempeño de Colorado, empero, Tracy pudiera ser el segundo candidato más fuerte a un premio de postemporada después del propio Pujols.

En la Americana, los Yankees ganaron 103 juegos bajo la tutela de Joe Girardi, pero a veces los votantes toman en cuenta que esa novena era favorita de todas maneras. En ese caso, pudieran irse por el lado de Mike Scioscia, cuyos Angelinos de Los Angeles de Anaheim se coronaron aún cuando perdieron literalmente a toda su rotación, o por Ron Gardenhire, cuyos Mellizos igualaron la cima del Centro y fueron a los playoffs con un equipo que en el papel no lucía con posibilidades titulares.

Vale tomar en cuenta a Ron Washington, piloto de los Rangers, un equipo que ganó 87 juegos surgiendo prácticamente de la nada.

Scioscia, por su magnífica labor con un plantel que por momentos parecía un hospital –además de perder varios lanzadores abridores, los artilleros clave Torii Hunter y el dominicano Vladimir Guerrero se lesionaron simultáneamente-, asoma como carta de postín a ese premio.

El Cy Young es otro premio que se las trae por lo difícil de emitir pronósticos.

Sobresale una trilogía de ganadores de 19 juegos en la Americana, el venezolano Félix Hernández, de los Marineros de Seattle, CC Sabathia, de los Yankees y Justin Verlander, de los Tigres, pero es bien factible que le den el premio a un pitcher que “apenas” obtuvo 16 triunfos.

La razón es simple, llana y contundente. Ese lanzador, Zack Greinke, brilló con los Reales de Kansas City, novena con una de las peores marcas (65-97) de las Grandes Ligas, pero más importante todavía es el hecho que su efectividad (2.16) fue la mejor de líder alguno de la Americana desde que el dominicano Pedro Martínez hilvanó 1.74 en el 2000.

Si Greinke no lo gana, es muy factible que el premio se lo lleve Hernández, quien tuvo la segunda mejor efectividad de la Liga (2.49) o Verlander, campeón de los ponchadores (269) y el mejor del Joven Circuito en episodios lanzados (240).

Finalmente, en la Nacional, el premio será decidido entre dos Cardenales, Adam Wainwright y Chris Carpenter, y el ganador del año pasado, Tim Lincecum, de los Gigantes de San Francisco.

Wainwright se lleva las palmas por encabezar la LN en victorias (19), además de tener la cuarta mejor efectividad (2.63), ser el cuarto en ponches (212) y trabajar más episodios que nadie (233), pero las estadísticas de Lincecum –segundo en efectividad con 2.48 y líder de ponches con 261- y de Carpenter –mejor efectividad con 2.24- son tremendamente respetables

En resumidas cuentas, hay bastante de donde seleccionar a la hora de dar los premios del 2009.

Le sugerimos que pase un buen rato divirtiéndose en casa a la hora de seleccionar sus preferencias. ¿Quién sabe? A lo mejor usted se va de 8-8 a la hora de definir los ganadores respectivos.

Hasta pronto y, por favor, nunca pierdan la esperanza.

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