El Rompecabezas De Los Rangers
La mayoría de las piezas ya están en la mesa y están acomodadas en sus lugares. Solo quedan dos por ponerse para finalizar el rompecabezas de los Texas Rangers edición 2010. Ahora que ya estamos en la segunda parte de la temporada, es tiempo de que los Rangers figuren como van a ganar su división, algo que no logran desde 1999. El equipo ya mandó el mensaje y esta muy claro: Los Rangers quieren ganar, y lo quieren hacer este año. La prueba está en los movimientos que se han hecho las últimas tres semanas para poder mejorar al equipo. El primer día de julio, los Rangers hicieron un intercambio con los Gigantes de San Francisco y adquirieron los servicios del receptor Bengie Molina. Molina, que con sus 35 años de edad ya es todo un veterano del deporte, llega al equipo con la intención de compartir sus experiencias como un pelotero ganador.
Su anillo de campeonato de Serie Mundial, que se ganó como el receptor principal de los Angels en el 2002, y sus 2 guantes de oro, son muestra de la experiencia que Molina le trae a los Rangers. Los Rangers no le van exigir mucho del lado ofensivo, pero Molina ya hecho su granito de arena y mucho más. La semana pasada, en un partido en Boston contra las Medias Rojas, Molina pegó el primer ciclo de su carrera y con su esfuerzo los Rangers terminaron ganando el juego. Molina sigue reconocido como un gran receptor defensivo con un buen brazo que ya ha estado en situaciones muy parecidas donde el equipo se espera que gane.
La única pieza que se necesitaba del lado ofensivo era la producción de un buen bat en primera base. Los Rangers se trajeron a Chris Davis de Triple-A y están esperando que de resultado, pero a los ejecutivos del equipo se les está acabando la paciencia. Davis ha batallado desde su regreso y los Rangers siguen en necesidad de un bat productivo del lado derecho. Se están escuchando rumores que los candidatos para éste puesto son el mexicano Jorge Cantú de los Marlins, Ty Wigginton de los Orioles, Mike Lowell de los Medias Rojas y Xavier Nady de los Cubs. Con la tremenda producción de Vladimir Guerrero, Josh Hamilton, Nelson Cruz y compañía, la ofensiva no da mucho de que preocuparnos.
Desde el invierno el rumor era que los Rangers necesitaban a un lanzador de primera clase. Alguien que pudiera llegar al equipo y inyectarle energía, pasión y por supuesto, tener buenos resultados en la loma de pitcheo. Jon Daniels y el resto de los ejecutivos del equipo se decidieron por el derecho Rich Harden. Aunque Harden había sufrido varias lesiones en los últimos años, los Rangers tenían las esperanzas que tal vez él pudiera regresar al mismo Harden que se lució en Oakland al inicio de su carrera. Desafortunadamente, ese no ha sido el caso. Harden batalló demasiado con su control en los primeros dos meses de la campaña, y tiene más del mes en la lista de incapacitados con un problema en un glúteo. Se dice que puede regresar al equipo a los últimos de julio pero eso esta por verse.
El hecho de que Harden no funcionó en la primera mitad automáticamente le puso más presión a los Rangers de que encontraran a otro lanzador. Por más de un mes se escucharon los rumores de que el derecho Roy Oswalt de los Astros de Houston podría llegar al norte de Texas. Los Astros con su record perdedor, estaban dispuestos en hacer un intercambio por su mejor lanzador, siempre y cuando recibieran un paquete atractivo de prospectos. Por más que les gustó la idea a los Rangers, la cantidad de dinero que se le iba tener que pagar a Oswalt era demasiada para un equipo que está en bancarrota.
Después llegó la noticia que los Marineros de Seattle estaban dispuestos en deshacerse de su mejor lanzador Cliff Lee. Lee, que tenía solamente un contrato de un año con Seattle, era una oportunidad mucho más atractiva para los Rangers. Pero no eran los únicos detrás de los servicios de Lee. Minnesota, Detroit, Cincinnati, Filadelfia, los Mets de Nueva York, y por supuesto los Yankees, todos alzaron la mano. Pero de todos los equipos, los Yankees fueron los que sobresalieron con su oferta. Podemos decir que el trato ya estaba hecho entre Seattle y Nueva York, y mientras los medios reportaban que los Yankees habían ganado el sorteo por Lee, los Rangers fueron los que no dieron su brazo a torcer y llegaron barridos robándoles a Lee a los famosos Yankees tres juegos antes del Juego de Estrellas.
La adición de Cliff Lee les permite a los Rangers que tengan a uno de los mejores lanzadores en todo el béisbol encabezando la rotación de pitcheo. Lee sabe como ganar y lo ha hecho frecuentemente. Desde el 2008, solo C.C. Sabathia de los Yankees y Roy Halladay de los Filis, han ganado mas partidos. Llegó a los Rangers con un récord de 8-3 y con 5 juegos completos. Lee, combinado con los derechos Tommy Hunter y Colby Lewis, junto con el zurdo C.J. Wilson, les da a los Rangers cuatro armas muy buenas para poder competir. Hunter ha hecho un trabajo increíble desde su llegada al equipo grande el 5 de junio, ganando sus primeras cinco decisiones. Colby Lewis fue el caballo del equipo en la primera mitad con 8 victorias y 105 ponches. C.J. Wilson no se quedó atrás y logró obtener 12 salidas de calidad en sus primeros 18 juegos.
Mientras estos cuatro lanzadores serían más que suficiente si los playoffs empezaran hoy, la cosa es llegar primero, y mucho depende del quinto abridor del equipo. Scott Feldman, Rich Harden, Derek Holland y Matt Harrison, uno de estos cuatro es la ultima pieza de este rompecabezas. Scott Feldman se suponía que iba ser el líder en la loma de pitcheo este año, pero solo ha ganado 5 juegos en sus primeras 19 salidas. Todo esto, después de haber ganado 17 juegos en el 2009. Derek Holland empezó muy bien pero después de solo 5 juegos, se lesionó el hombro y ahorita esta en la lista de incapacitados. Matt Harrison empezó como inicialista al inicio de la temporada pero una lesión a su brazo izquierdo en mayo, descarrilo su oportunidad. Y Rich Harden – pues ya sabemos los problemas con Harden.
Lo más importante con esta situación en la búsqueda por el quinto abridor va ser que el manejador Ron Washington y el resto de los ejecutivos, no traten de forzar esta última pieza para que quede. Tienen cuatro opciones. Si no queda una de ellas, que la hagan al lado y que prueben a la que sigue. ¡Estamos a menos de tres meses para que se termine la temporada, y ya no es tiempo de que los Rangers anden experimentando con piezas que no pertenezcan!



